Miskyquimbi y agua de 7 brillos: los sabores que invitan a descubrir Cuenca

Un postre tradicional llamado miskyquimbi envuelto en hoja de achira, acompañado de una bebida hecha a base de hierbas.
Miskyquimbi y 7 brillos, creaciones de Tatiana Quito.

La ciudad de los cuatro ríos lanzó una nueva campaña turística con el propósito de atraer visitantes. Bajo el nombre «Cuenca Inspira», esta propuesta no se limita a promover los lugares emblemáticos de la urbe, sino que también resalta su cultura, gastronomía, naturaleza y tradiciones.

Iniciativa

Lorena Guillén, directora de la Fundación Turismo para Cuenca, explicó en diálogo con Diario Crónica que la campaña busca resaltar los atractivos de la ciudad desde todos los sentidos.

“Cuenca tiene un patrimonio edificado reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad, artesanías que representan nuestra identidad al tacto, y una gastronomía que nos permitió ser declarados en 2024 como Capital Culinaria Mundial por la World Food Travel Association (WFTA)”, señaló.

Entre los platillos más representativos destacan el mote pata, mote sucio y mote pillo, con los que invitan a propios y visitantes —en especial a los lojanos— a descubrir la provincia.

Guillén también recordó que la ciudad no solo se distingue por su riqueza cultural, sino también por sus ciudadanos y deportistas de élite reconocidos a nivel mundial, lo que refuerza la idea de que “Cuenca inspira desde todos los sentidos”.

En cuanto al flujo de visitantes, detalló que el 60% provienen de Guayaquil y un 20% de Loja. En este sentido, subrayó que el turismo no debe entenderse como competencia, pues actualmente trabajan junto al ayuntamiento local para establecer rutas conjuntas que permitan proyectar ambos destinos a nivel internacional.

Bondades

Uno de los pilares de la campaña es la gastronomía. La chef Tatiana Quito, emprendedora de la parroquia Sayausí, destacó que creó un nuevo postre inspirado en una tradición familiar. Su padre cultiva maíz morado, y a partir de ese producto decidió innovar con una receta única, preparada en hoja de achira y cocida a baño maría.

A este postre lo denominó “miskyquimbi”, que en kichwa significa envuelto dulce. Como autora de la receta, menciona que lo puede rellenar de frutos rojos, queso, dar una cobertura de chocolate o miel de caña, según el gusto del cliente.

Aunque su preparación puede tardar alrededor de 45 minutos, el resultado es un manjar diferente, que suele acompañarse con el tradicional “agua de 7 brillos”, hecha a base de hierbas como hierba luisa, cedrón, linaza, entre otras.

“Para que quede esponjoso es importante cernir la harina siete veces, pero el ingrediente más importante siempre es el amor”, afirma.

Sus recetas conservan la tradición de cocinar en ollas de barro, donde también prepara dulces de zambo, mote pillo y el urcoguayllu, derivado del babaco. ‘Esto convierte a la gastronomía cuencana en un atractivo que invita no solo a recorrer el centro histórico, sino también a visitar las parroquias rurales’, finalizó.