Hace 29 años la Virgen de El Cisne arribó bajo un mar de alegría y dolor  

Tragedia lojana en medio de la peregrinación de la Virgen.

La romería de la Virgen de El Cisne lleva cientos de años realizándose y miles de peregrinos la acompañan en su periplo hasta la iglesia Catedral de la cuidad de Loja, sin embargo, han pasado 29 años que dichas festividades estuvieron cubiertas de un mar de alegría y dolor, tras la trágica muerte de 27 personas y más de 20 heridos de gravedad, en un aparatoso accidente suscitado la madrugada del 20 de agosto de 1996.

Recuerdo

Diario Crónica cubrió el lamentable accidente y entre sus páginas informó que el 20 de agosto, la ciudad de Loja se aprestaba a recibir a la Sagrada Imagen de la Virgen de El Cisne, pero a las 04h30 un conductor en estado de embriaguez -en el kilómetro 18, sector La Urna- de la vía Loja-Catamayo, arremetió violentamente contra decenas de vendedores, quienes habían instalado sus carpas de plástico con el propósito de expender comida, refrescos y otros productos.  

Según testigos de ese tiempo, el tráiler de placas ACS-325 se dirigía hacia Catamayo -antes La Toma- transportando cemento y al virar en una curva -cerca de la Urna- cayó en la cuneta del lado izquierdo de la vía y debido a la velocidad fue embistiendo abruptamente a los vendedores que en esos momentos estaban en el lugar, incluso algunos descansaban.

Las víctimas fatales fueron 27: Pedro Andrés Plaza Sisalima, María Guillermina Delgado Guamán, Elsa María Lapo Jiménez, Manuel Castillo Riofrío, Silvia Patricia Chalán Armijos, María Dolores Chalán Armijos, Gloria Chalán Armijos, Maritza Camacho, Narcisa Loján León, María León Loján, Jaime Loján Loján, Manuel Asunción Uchuari, Miguel Barba Pauta, José Flores Ordóñez, José Granda Granda, Sandra Quishpe, Segundo Lizardo Cango, Esperanza Sarango, Luz Balbuca, Luis Villegas Chamba, Guillermina Delgado Guamán, María Elena Loján, Amparito Maza, entre otros. Además, hubo más de 20 heridos    

Andrea Castillo Acaro, es pariente de un tío que falleció el 20 de agosto de 1996. Ella tenía 15 años de edad y tuvo que vivir la peor pesadilla de su vida.

Relató en exclusiva para este medio que ellos habían llegado el 19 de agosto hasta el sector de la Urna del Villonaco e instalaron un puesto para vender comida. Estima que a eso de las 04h00 del 20 de agosto, escuchaba gente ya caminando y otros llegando al lugar para descansar y esperar a la Sagrada Imagen.

“Los murmullos, rezos y alegría de los peregrinos, en cuestión de minutos cambio a gritos, desesperación y un fuerte estruendo. Todos salimos a ver que pasó y observamos el pesado automotor y los puestos destruidos”, dijo.

Pensando lo peor corrieron en busca de su tío Ángel Castillo, pero los organismos de socorro impidieron su paso, solo le informaron que su familiar había muerto aplastado por las pesadas llantas del tráiler. “Han pasado muchos años y no ha sido fácil olvidar ese día, siempre lo recuerdo como si fuera ayer, porque la escena que observe era horrorosa, con cuerpos sin vida y destrozados”, añadió.

Conductor

En ese ámbito, el pesado automotor fue abandonado en medio de los cuerpos que fueron aplastados por sus descomunales neumáticos. El causante de la tragedia, que hasta el momento sigue sin conocerse- huyó del lugar, al parecer estuvo bajo los efectos del alcohol al momento del accidente, según versión de Eugenio Rojas, pariente de un familiar que falleció en este siniestro, aunque testigos que presenciaron el suceso coinciden con dicho criterio.

Existen dos hipótesis de la tragedia: la primera que tras cerrar la vía Loja-Catamayo, en el sector El Plateado le permitieron el paso, pese la prohibición de circulación, o que el tráiler estuvo en el kilómetro 10, sitio que funcionaba un prostíbulo, él habría estado hasta las 04h00 y con el objetivo de ganarle a la salida de la Virgen habría emprendido el viaje a altas velocidades con carga pesada y en la zona de la tragedia perdió en control del automotor y se accidentó. También en el interior del tráiler las autoridades encontraron botellas de licor.

Sepultura

La ciudadanía lojana y el Cabildo lojano unieron su apoyo a las familias para dar cristiana sepultura a quienes perecieron trágicamente en la vía Loja-Catamayo, en un día que debió ser de alegría, pero fue de dolor y consternación.(I9.

Misa campal en los exteriores de la iglesia Catedral de las personas fallecidas.

A raíz de ese incidente fatal, en la actualidad la vía Loja-Catamayo se cierra a las 00h00 del 20 de agosto con el propósito de evitar nuevamente una tragedia.

Familiares reciben los féretros.