Con fe y sacrificio feligreses caminaron junto a la Virgen  

Representación de la Virgen de El Cisne rodeada de flores durante la tradicional romería en Loja, Ecuador.
Imagen de la Virgen de El Cisne en la ciudad de Loja.

La tradicional romería finalizó el miércoles 20 de agosto con al arribo de la Virgen de El Cisne a la ciudad de Loja. Miles de devotos de varias provincias del país la acompañaron en su trajinar durante los tres días (17, 18 y 20 de agosto) bajo un manto de fe, devoción y sacrificio. Permanecerá en la iglesia Catedral hasta el sábado 01 de noviembre, fecha en la que retorna a su santuario en la parroquia El Cisne, mientras tanto, feligreses arriban al templo para rezarle y agradecerle por los favores recibidos.

En cada paso y en cada testimonio, se reafirmó la dimensión espiritual y cultural de esta tradición, en una de las manifestaciones religiosas más multitudinarias del Ecuador.(I).

Historia de la Virgen de El Cisne

La devoción a la Virgen de El Cisne empieza con su aparición a la niña Angélica Chumi, entre los años 1592 o 1593; luego, a los representantes principales del pueblo pidiendo que se levantara una capilla en su honor.  

La imagen fue tallada por Diego de Robles en 1594, y llegó de Quito a El Cisne el 12 de octubre de ese mismo año (1594), día en que cayó una gran lluvia, dando inicio al culto a la “Churonita”. Los vecinos empiezaron a visitarla, posterior los barrios cercanos; luego pueblos de Zaruma, Chuquiribamba y Loja.

Por 1617, las autoridades españolas ordenaron que los habitantes del Cisne trasladarse con la imagen a San Juan de Chuquiribamba; sin embargo, al llegar al sitio se desató una plaga de ratones, moscas y más, ante ello, los nativos del lugar pidieron a los cisneños abandonar este pueblo.

La imagen empezó a salir de la iglesia, pero para ello debían solicitar permiso al Municipio de Loja y el alcalde enviaba a un concejal para que verifique el traslado, recibimiento y actos. Desde 1830, la romería adquirió fechas fijas y dieron cumplimiento a los dispuesto por el Libertador Simón Bolívar mediante decreto suscrito en la ciudad de Guayaquil con fecha 28 de julio de 1829, cuyo texto expresa: “Pídase la traslación de la romería del Cisne a esta capital, Loja, exenta de todo derecho”. Así, quedó normalmente establecida la romería, el 17 de agosto.

Según la historia, la imagen debe llegar, máximo, a las 18h00 del 20 de agosto, a la iglesia matriz de la Catedral porque esa ha sido la hora tradicional; aunque en la actualidad, especialmente en los dos últimos años superó las 20h30.(I).