Luis Antonio Quizhpe
Para el filósofo surcoreano Byung-Chul Han el Homo electronicus es el hombre contemporáneo, inmerso en la era digital y la tecnológica, donde esta se ha vuelto inseparable de su vida y de su forma de pensar. La relaciona con la idea del homo digitalis y la «soledad del enjambre», donde el individuo mantiene su identidad dentro de una red de relaciones virtuales, aunque se siente aislado. Es decir, a pesar de estar hiperconectado, el hombre se encuentra en un «enjambre digital» donde, a diferencia de la masa tradicional, está alejado del sentimiento de comunidad colectiva.
Según R. Serrano la «sociedad del enjambre» de la que habla Byung-Chul Han se caracteriza por: 1) Hay individuos aislados y dispersos; a diferencia de la masa, en el enjambre solo hay sujetos individuales que están conectados digitalmente, pero aislados de un grupo. 2) Pierden la acción común, pues, la hipercomunicación digital impide la formación de un contrapoder, ya que la falta de cohesión y la fragmentación del pensamiento hacen imposible la acción colectiva organizada. 3) Ausencia de alma y reflejo, el enjambre digital carece de la profundidad del alma, que necesita del silencio para reflexionar. 4) Psico poder y control interno, el poder no actúa solo desde fuera, sino que interviene en los procesos psicológicos inconscientes de los individuos. 5) Narcisismo y autoexplotación, donde el sujeto se convierte en un proyecto personal y narcisista, explotándose a sí mismo en la búsqueda de rendimiento y optimización. 6) Ruido y falta de sentido, al estar en constante comunicación le genera un «ruido» desprovisto de sentido y coherencia, que dificulta la reflexión y la formación de una opinión pública y libre.
En la era actual el Homo electronicus depende de la tecnología, pues esta no es algo externo, sino una extensión de la propia existencia humana, influyendo en sus formas de vida y pensamiento. Inmerso en el mundo digital, el hombre vive rodeado de internet, dispositivos y redes, lo que transforma su manera de interactuar, trabajar y relacionarse. A diferencia del «nadie» que describía Marshall McLuhan, el homo electronicus (o digitalis) mantiene una identidad privada, aunque esta se construye y proyecta constantemente en el entorno virtual para buscar visibilidad.
En sentido metafórico Milan Kundera asocia al homo electronicus con la idea de digitígrado para referirse a la inconstancia o la falta de solidez en la existencia humana, o para contrastar la levedad con el «peso» de la vida; es decir que el hombre de hoy camina como las aves, el perro o el gato apoyándose en dos dedos, incluso para cazar su presa, elevando los talones, lo que le permite ser más rápido y silencioso. El sujeto de hoy es un digitalis en potencia porque todas sus actividades las cumple solo con sus dedos.
En resumen, la sociedad del enjambre es una forma de organización social en la era digital donde la tecnología y la cultura del rendimiento aíslan a los individuos, impidiendo la formación de una comunidad con conciencia crítica y capacidad de acción colectiva. Esto nos invita a pensar en la necesidad de manejar con prudencia las redes electrónicas capaz de liberarnos de aquel mundo para volver a ser más humanos.
