
A escasos cuatro días de que inicie la tradicional peregrinación de retorno de la Sagrada Imagen de la Virgen del Cisne hacia su Santuario, los fieles católicos han intensificado sus visitas a la Iglesia Catedral de Loja, donde la imagen ha permanecido desde su arribo, el pasado 20 de agosto.
Un sentimiento de tristeza y nostalgia se percibe entre los devotos, quienes aseguran que la partida de la Virgen deja un vacío en sus corazones.
Últimos días
Durante esta semana, considerada la última de la presencia de la portentosa imagen en la ciudad, cientos de lojanos acuden a despedirse. Algunos llegan con ramos de flores, otros encienden velas o elevan oraciones de agradecimiento por los favores recibidos, o bien para pedir su intercesión ante nuevas necesidades.
En el altar mayor, donde se ubica la imagen, se ha formado una especie de alfombra floral con los innumerables arreglos que los fieles depositan a sus pies, un gesto que recuerda su multitudinario recibimiento en agosto pasado.
Tras casi tres meses de estadía en Loja, la Virgen del Cisne se prepara para regresar a su Santuario, y los creyentes expresan su emoción ante la inminente partida.
“Me siento muy triste porque nos deja nuestra madre; sin ella no somos nadie. Son varios los milagros que he recibido, por eso vengo a verla antes de que se vaya”, manifestó Rosa Elvira Quillaguango Obregón, quien, acompañada de su hija, acudió la mañana de este lunes 27 de octubre a la Catedral para dejar un ramo de flores como muestra de gratitud.
Por su parte, Luzmila Padilla compartió el mismo sentir: “Nos duele que se vaya, porque aquí en Loja la tenemos cerca, pero en El Cisne está más lejos. Ojalá siga bendiciéndonos a todos, a mis hijos, a mi familia y a los lojanos”, expresó.
Sentir
El párroco de El Sagrario, William Arteaga, explicó que este sentimiento de nostalgia es natural entre los devotos: “Cuando la Virgen está en la Catedral es como si mamá estuviera en casa. Y cuando se va, deja un vacío, pero siempre debemos mantener el corazón lleno de esperanza”.
El sacerdote invitó a la comunidad a participar en la gran despedida programada para el viernes 31 de octubre, desde las 18h00, con una eucaristía campal en los exteriores de la Catedral, seguida de la última procesión como Reina Coronada del Cisne.
Luego habrá un recorrido que comprenderá las calles José Antonio Eguiguren, Bolívar, Mercadillo y el retorno por Bernardo Valdivieso hasta llegar a la Catedral.
Ese día, el templo permanecerá abierto hasta la medianoche para que los fieles puedan despedirse de la imagen.
Retorno
La misa de despedida será el sábado 1 de noviembre, a las 06h00, momento en que la Virgen será colocada en su urna de cristal y vestida con su traje de peregrina.
Desde allí iniciará su camino de retorno hacia el Santuario de El Cisne, cumpliendo el primer tramo hasta Catamayo, bajo custodia de la Policía Nacional.
La imagen permanecerá en El Valle del Eterno Sol hasta el 7 de noviembre, luego continuará su trayecto hacia San Pedro de la Bendita, y finalmente, el 17 de noviembre, está previsto que culmine su peregrinación con la llegada a su hogar espiritual en la parroquia El Cisne, donde será recibida con actos de fe, música y devoción.
