
La captura del presidente Nicolás Maduro por parte del Gobierno de Estados Unidos generó múltiples reacciones dentro y fuera de Venezuela. En Ecuador, la comunidad venezolana residente en Loja se sumó a las manifestaciones de apoyo, congregándose la tarde del sábado 03 de enero de 2026 en la plaza de la Independencia para expresar su sentir ante un hecho que consideran histórico.
Reacciones
El punto de encuentro fue la plaza de San Sebastián, donde decenas de venezolanos se autoconvocaron portando banderas, entre abrazos, lágrimas y cánticos. Durante la concentración entonaron el himno nacional y compartieron mensajes de esperanza, aunque también de cautela frente al escenario político que se abre en su país.
En diálogo con Diario Crónica, Alfonso Chaviel, representante de la diáspora venezolana residente en Loja, señaló que la jornada tuvo como objetivo expresar respaldo a las acciones ejecutadas por el Gobierno estadounidense e indicó que la noticia despertó sentimientos encontrados entre los migrantes.
“Para los que estamos fuera y también para los que siguen dentro del país es una sensación de felicidad, pero al mismo tiempo hay incertidumbre. No sabemos cómo actuarán los grupos armados chavistas ni los aparatos de represión del régimen”, manifestó.
Chaviel reside en Loja desde hace ocho años y comentó que, durante ese tiempo, solo ha regresado a Venezuela en dos ocasiones. Según su testimonio, pudo constatar el deterioro institucional del país, la inoperancia de los organismos de seguridad y la corrupción en varias entidades del Estado. A su criterio, este momento podría marcar el inicio de una liberación total del régimen chavista y abrir la posibilidad de un eventual retorno de miles de migrantes.
Un criterio similar compartió Mari Molina, una ciudadana venezolana que vive en Loja desde hace seis años y medio. Relató que se enteró de la captura durante la madrugada, aunque prefirió esperar hasta las primeras horas del día para confirmar la información a través de medios internacionales.
Con evidente emoción, expresó su preocupación por la situación de su familia en Venezuela y afirmó que, pese a los llamados para regresar, no considera hacerlo por ahora.
“Yo fui hace dos años y no es la Venezuela que dejé. La economía está muy golpeada y hasta las relaciones familiares cambian porque apenas tienen lo justo para vivir. En el caso de mi mamá, que está enferma, conseguir medicamentos es muy difícil”, señaló entre lágrimas.
Para muchos de los asistentes, la concentración representó un acto simbólico de esperanza, pero también un llamado a la prudencia ante un escenario que aún consideran incierto. Por lo que programarán actividades similares en los siguientes días.
Captura
La detención de Nicolás Maduro se produjo en el marco de la denominada ‘Operación Determinación Absoluta’, ejecutada el 3 de enero de 2026 tras meses de planificación. Así lo informó Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, durante una conferencia de prensa junto al presidente Donald Trump.
Según Caine, la operación fue calculada de manera milimétrica y requirió la coordinación de más de 150 aeronaves desplegadas desde distintas bases del hemisferio occidental. En el operativo participaron agencias de inteligencia como la CIA, la NCA y la NGA, que estudiaron exhaustivamente los movimientos, hábitos y ubicación del mandatario venezolano.
La orden final fue emitida por Trump a las 22h46 del 2 de enero (hora del Este). En menos de tres horas, las fuerzas estadounidenses cercaron los objetivos estratégicos, neutralizaron el sistema de defensa aérea venezolano y aseguraron el ingreso de tropas terrestres y helicópteros a Caracas.
A la 01h01 del 3 de enero, Maduro y su esposa se rindieron y fueron puestos bajo custodia del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Posteriormente, fueron trasladados a Nueva York para enfrentar cargos por terrorismo y narcotráfico.
Tras la captura, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela declaró la “ausencia forzosa” del presidente y ordenó que la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, asuma de manera encargada las funciones de la Presidencia.
El máximo tribunal indicó que la decisión se basa en el artículo 234 de la Constitución, que permite al vicepresidente asumir hasta por 90 días, prorrogables.

