Loja guarda la memoria del ilustre médico y político Isidro Ayora

A statue of a man in formal attire standing on a pedestal, located in a public square with cloudy skies in the background.
Busto al destacado personaje Isidro Ayora Cueva por su legado en salud y educación.

En el redondel de la terminal terrestre Reina del Cisne, al norte de la ciudad de Loja, en la intersección de las avenidas 8 de Diciembre e Isidro Ayora, se localiza el monumento del destacado profesional Isidro Ayora Cueva, un espacio que lleva su nombre para recordar a la ciudadanía su legado en la salud y educación.

Historia

La salud es el bien más preciado de la sociedad y uno de los mentores por su contribución en la construcción de entidades sanitarias fue Isidro Ayora Cueva.

Él nació en Loja, el 31 de agosto de 1879. Sus padres fueron Benjamín Ayora y Beatriz Cueva Betancourt. Los estudios primarios tuvieron cumplimiento en la Escuela de los Hermanos Cristianos, los secundarios en el Colegio Bernardo Valdivieso y universitarios en la Universidad Central del Ecuador, donde obtuvo el título de Doctor en Medicina y Cirugía con la tesis «Leyes biológicas y sus aplicaciones». Completó su formación en Alemania, donde realizó la especialización en Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Berlín.

Ya un profesional, el ilustre lojano, fue nombrado Decano de la Facultad de Medicina en Quito, Fundador y director del Colegio de Enfermeras, presidente de la Cruz Roja y Rector de la Universidad Central. Su preparación intelectual, la rectitud de sus procedimientos públicos y el aprecio ganado en todas las esferas sociales, sirvieron para su designación como presidente Constitucional de la República del Ecuador, para el período (1926 – 1931).

Como Jefe de Estado, Isidro Ayora Cueva, creó algunas entidades, como: la Superintendencia de Bancos, Procuraduría General de la Nación, Banco Central, Banco Hipotecario, Caja de Pensiones, Servicio Geográfico Militar, Conservatorio de Música, Dirección General de Aduanas, entre otras. También se preocupó por la salud, vialidad y educación.

Cerró medios

El doctor Ayora Cueva gobernó con elementos de tendencias progresistas. Su gobierno no se apoyaba en los partidos tradicionales, sino en las Fuerzas Armadas. Comenzó limitando la libertad de prensa: clausuró muchos periódicos pequeños y algunos de los más importantes, como: El Guante de Guayaquil y El Día de Quito; desterró, entre otros, a Vicente Nieto, director del popular periódico Fray Gerundio. Sin embargo, una medida muy criticada por muchos fue la devaluación de la moneda, de tres a cinco sucres por dólar.

En 1930, empezó a tener múltiples dificultades que lo llevaron a presentar la renuncia en septiembre de ese año, pero el Congreso no le aceptó en aquella oportunidad. Un año más tarde (1931), volvió a presentar de nuevo su renuncia, esta vez en forma irrevocable. Le empujaron a ello tres acontecimientos: la huelga estudiantil de Guayaquil, el voto de censura a su ministro de Gobierno Julio E. Moreno y la sublevación del batallón Chimborazo.

Tras pasar por el ámbito político, retomó su profesión de médico. Murió a los 99 años de edad en la ciudad de los Ángeles, California, el 23 de marzo de 1978.

Homenaje

En Loja, el busto de bronce que hoy honra su memoria está ubicado en la avenida 8 de Diciembre e Isidro Ayora, frente a la Terminal Terrestre y la elaboró el escultor Daniel Elías Palacio Moreno. Tiene una dimensión de 3.2 metros de altura.  

El monumento también recuerda a los lojanos que su legado está enmarcado en calles como la avenida Isidro Ayora (que conduce desde el redondel de la terminal terrestre hacia el cantón Catamayo) y el Hospital General Isidro Ayora. Este último fue denominado así para reconocer su inmensa contribución a la salud pública y su papel clave en la creación de instituciones sanitarias.(I).