Hallazgos arqueológicos en Loja revelan la riqueza cultural de Celica, Macará y Zapotillo

An ancient ceramic pot with visible cracks, placed in protective foam packaging.

En un esfuerzo conjunto entre el sector público y privado, el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) Zonal 7 fue sede para la presentación de los resultados del Programa de Investigación Arqueológica realizado en la concesión «Linderos». Este estudio, que abarca los cantones de Celica, Macará y Zapotillo, financiado por la empresa Mooro Mining Inc. en asociación con Hanrine Exploration Mining y ejecutada por la empresa de investigación arqueológica INVACMA.

Descubrimientos clave: vida y dieta prehispánica

Byron Camino, arqueólogo de la empresa INVACMA y responsable de la investigación, destacó hallazgos que datan del año 1440 d.C., situándolos en el Periodo de Integración, apenas un siglo antes de la llegada española.

Los resultados más sobresalientes incluyen:

  • Cultura Material: Identificación de once grupos tipológicos, incluyendo ollas, cuencos, figurillas, torteros y cuerpos decorados.
  • Herramientas Líticas: Artefactos de rocas ígneas como metates, hachas, cuchillos y manos de moler, que evidencian una intensa actividad doméstica.
  • Petrograbados: Hallazgo de «picotas» (monolitos alargados dispuestos verticalmente), que sugieren un uso simbólico o territorial del espacio.
  • Bioarqueología y Dieta: Mediante análisis de Carbono 14, se confirmó el consumo de maíz, yuca, mashua, camote y oca. Además, el análisis de grasas reveló una gastronomía compleja que vinculaba recursos de diversas zonas.

«Estos hallazgos no solo muestran qué comían, sino que revelan una red de interacción comercial y cultural entre la Sierra y la Costa, transformando nuestra perspectiva sobre la conectividad de los pueblos antiguos en el sur del Ecuador», señaló el equipo de investigación.

Fortalecimiento

La directora del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC), Diana Veintimilla, destacó que el control técnico de la entidad ha garantizado el cumplimiento de los protocolos de protección patrimonial en la región. Durante la socialización de resultados ante autoridades locales y comunidades, se resaltó que el patrimonio se ha consolidado como un activo vivo que fortalece la identidad de los habitantes de Loja. Este proceso ha sido posible gracias a una gestión responsable de la industria minera, la cual permite que los bienes ancestrales dejen de ser elementos aislados para integrarse en la gestión del territorio.

Por su parte, la Compañía Hanrine Exploration & Mining, a través de su subgerente de ambiente, Francisco Cruz, reafirmó su compromiso con la responsabilidad social y la preservación de la identidad nacional. Según el directivo, la colaboración de las empresas mineras se ha transformado en un pilar fundamental para el descubrimiento científico más allá de la operación técnica. Esta sinergia institucional demuestra que el desarrollo industrial puede avanzar de manera conjunta con la salvaguarda de la herencia ancestral, convirtiéndose en un compromiso con el futuro del país.