
La visita del presidente Daniel Noboa a Loja reabre el debate sobre la relación entre el Gobierno Central y los territorios, así como sobre la necesidad de compromisos reales que se traduzcan en obras y políticas públicas. Así lo señaló el analista político Pablo Ruiz Aguirre, quien en diálogo con Diario Crónica reflexionó sobre la descentralización, deuda estatal con los municipios, planificación del desarrollo y los desafíos políticos de cara a las elecciones seccionales de 2027.
Panorama
El doctor en derecho y ciencia política, explicó que los gobiernos más cercanos a la ciudadanía son los gobiernos autónomos descentralizados, especialmente los municipios, ya que son las entidades que conocen de primera mano las necesidades de la población y las primeras en transformar los problemas locales en propuestas de política pública. Frente a ello, recordó que Ecuador mantiene un modelo de república centralizada, donde conviven el Gobierno Central y los gobiernos locales, lo que muchas veces genera tensiones en la toma de decisiones y en la distribución de recursos.
Desde una mirada histórica, el analista sostuvo que Loja ha sido una provincia desatendida por los gobiernos centrales, lo que incide directamente en su desarrollo. En ese contexto, señaló que la visita de un presidente solo cobra verdadero sentido si está acompañada de compromisos concretos y sostenibles, más allá de discursos o agendas protocolares.
En el ámbito electoral, Ruiz Aguirre considera que Loja no representaría un gran pulso político a nivel nacional, por lo que la llegada del mandatario debería medirse no por los días que dura la visita, sino por los resultados que se evidencien en los meses posteriores. En particular, mencionó los anuncios realizados por los ministros, especialmente en materia de inversiones y vialidad, los cuales —de concretarse— serían positivos para la provincia, aunque insistió en la necesidad de contar con un plan integral de desarrollo.
El analista también abordó el tema del cierre de fronteras, señalando que más allá de un enfoque estrictamente de seguridad, esta medida responde a problemas estructurales como el desempleo. A su criterio, este tipo de decisiones deben analizarse desde una visión más amplia y profunda de la política pública.
Sobre la deuda del Gobierno Nacional con los municipios del país, y en especial con los de Loja, recordó que se trata de una obligación establecida por ley. No obstante, advirtió que la descentralización financiera no puede concretarse si no existen los recursos necesarios, por lo que calificó a la descentralización como una “gran idea” que, sin financiamiento, no logra funcionar plenamente. Aun así, enfatizó que los gobiernos locales deben fortalecer su capacidad de gestión para no depender exclusivamente de las transferencias del Ejecutivo.
Política
De cara a las elecciones seccionales de 2027, indicó que ya se observan aspirantes a cargos públicos, principalmente a través de redes sociales. Sin embargo, planteó como interrogante central si estas candidaturas responden a aspiraciones colectivas o a liderazgos de corte mesiánico e individual.
El analista señaló además que existe una profunda desconfianza ciudadana hacia las organizaciones políticas, lo que ha provocado que gran parte del electorado ya no vote por partidos o ideologías. Mientras que generaciones mayores aún consideran categorías como izquierda, centro o derecha, los centennials y nuevas generaciones priorizan causas específicas como el medioambiente, la protección animal y otros temas con los que se sienten representados, lo que obliga a los aspirantes a identificar y dirigirse a estos nichos.
En este contexto, advirtió que uno de los mayores riesgos es elegir autoridades que pretendan ser “todólogos”. A su criterio, un buen administrador es aquel que sabe liderar, escuchar y rodearse de equipos técnicos capaces de responder a las necesidades de la sociedad.
A la par, hizo un llamado a la honestidad en la política, señalando que un buen candidato debe decir la verdad si quiere construir una nueva forma de hacer política. “Seguir en la pantomima de quién ofrece más solo genera un mayor descrédito de la política”, enfatizó.
Finalmente, añadió que el populismo puede entenderse tanto desde la comunicación política como desde las medidas que aplican, y subrayó la necesidad de que la ciudadanía asuma un rol activo, no solo como votante, sino como actor crítico y propositivo, avanzando de una responsabilidad delegada hacia una corresponsabilidad en la construcción de ciudad y país.
