El “tarifario” de la supervivencia en la cárcel local

View of a street with a white bus, barriers, and a wall featuring colorful murals. A sign for 'SNAI' and a mountainous background are visible.
Cárcel de Loja donde los presos también pagan, según familiares.

Cualquier ciudadano puede terminar en un Centro de Privación de la Libertad (CPL) tras cometer algún delito, sin embargo, familiares denuncian que desde el ingreso deben pagar una cuota. Loja no es la excepción, los montos van desde USD 50 a USD 100 mensuales como mínimo. Instan a las autoridades evitar esta práctica de conocimiento público.

Situación

El poder que hoy ejercen los grupos criminales desde las cárceles, sin excepción, es uno de los factores que alimenta la violencia en Ecuador, pese a las constantes intervenciones de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional siguen encontrando objetos prohibidos.

Para Ana. S. P. madre de un reo que cumple una condena por droga en la cárcel local, relató en exclusiva para Diario Crónica que nadie ingresa gratis al centro penitenciario. Hay un precio para todo.

“En mi caso, desde que ingresó pague USD 200 para que sea enviado a un pabellón menos conflictivo, luego unos USD 30 para un colchón viejo y cuando se enferma también paga, pese a que es atendido y les dan medicina, los líderes cobran por una pastilla alrededor de los USD 3”, afirmó.

Lo más preocupante es que también alquilan celulares para llamar a sus familiares cuyo costo bordea los USD 5 a USD 10 un tiempo de 10 minutos, pero allí viene la situación negativa es que al quedar registrado el número, las bandas los utilizada para extorsionar, amenazando que atentarán contra la vida del pariente.

Otros familiares acotaron que la venta de droga es un negocio redondo, porque hay precios para todos los bolsillos. Pasta base: USD 5 a USD 10 la dosis; marihuana: USD 5 a USD 20 y cocaína: USD 10 a 60.

Susana A. P., esposa de un reo que cumple una pena por robo, expresó a Crónica que a lo antes mencionado también en ocasiones le ha tocado pagar hasta para que su pareja se duche y particularmente por protección con monto que va de USD 15 a USD 50. “Ellos mencionan que reciben muchas amenazas y si deseamos que viva en paz, debemos pagar una cuota mensual y la banda lo proteja”.

Indicó que una negativa significa constantes agresiones, no les permiten alimentarse, ducharse o medicarse. “Las autoridades como los guías y servidores policiales conocen de esta vivencia diaria, pero no hacen nada porque muchas de las veces los amenazan con atentar contra sus familias en el exterior”, puntualizó.

El abogado en libre ejercicio, Iván Guayanay, subrayó que las cárceles como la Loja donde existe el hacinamiento, jamás habrá rehabilitación, siempre imperará la injusticia y los grupos delincuenciales harán de la suyas.

“El tarifario de la supervivencia es conocido por todos los familiares de los presos, incluido las autoridades, ya que hasta la fecha nadie a salido de ese lugar sin pagar, pese a estar en el pabellón menos conflictivo denominado de los choferes. Muchos de mis defendidos al cumplir su condena, han terminado cancelando cerca de USD 3.000 a USD 6.000”, expresó.

La realidad es que jamás terminará esta realidad sino existe un cambio estructural en el manejo de estos espacios con un lugar para más reclusos, verdaderos espacios para su rehabilitación y controles exhaustivos de los organismos de seguridad.(I).

La cárcel de Loja supera los 700 presos.