
La entrega de equipos especializados para el combate de incendios forestales en la región sur marca un avance relevante dentro del Proyecto Amazonía, iniciativa financiada por UNESCO y la firma LVMH. A Loja entregaron cuatro bombas con sus respectivos accesorios.
Circunstancias
El programa busca fortalecer la estrategia de mitigación y adaptación frente al cambio climático en la Reserva de Biósfera Podocarpus – El Cóndor, territorio reconocido por su alta biodiversidad y vulnerabilidad ante emergencias ambientales.
Verónica Miñay, oficial nacional de Ciencias Naturales de UNESCO en Ecuador, señaló a Diario Crónica que tras evaluaciones realizadas en años anteriores evidenciaron la vulnerabilidad de diversos territorios frente a incendios forestales. Factores como prácticas agrícolas y períodos de sequía incrementan el riesgo en ecosistemas sensibles.

“Ante este escenario, el Proyecto Amazonía priorizó la dotación de herramientas especializadas para enfrentar las emergencias. Como parte del proceso, la iniciativa estableció un convenio con la Escuela de Bomberos de Francia. Técnicos de esa institución visitaron la reserva, revisaron protocolos operativos y analizaron el equipamiento utilizado durante los incidentes”, dijo.
A partir de esa evaluación surgió una lista con el equipamiento mínimo requerido en puntos estratégicos de la Reserva de Biósfera. Durante 2025 avanzaron las gestiones logísticas, mientras que en este 2026 inició la entrega de equipos destinados a los cuerpos de bomberos de Quilanga y Espíndola, así como al personal del Ministerio del Ambiente.
“Considero que la incorporación de estos recursos permitirá ejecutar intervenciones más eficientes contra los incendios, con mayor capacidad de respuesta y mejores condiciones para la protección del patrimonio natural”, añadió.
Por su parte, Arturo Jiménez, presidente de la Fundación Ecológica Arcoíris, explicó a Crónica que la dotación forma parte de un aporte mayor destinado a las áreas protegidas del país. Desde 2024, la cooperación internacional entregó Equipos de Protección Individual (EPIS) para el personal de las 50 reservas nacionales, además de radios de comunicación y herramientas para enfrentar los incendios forestales.

Dentro de la más reciente entrega constan cuatro bombas portátiles de alta presión: dos destinadas al Parque Nacional Podocarpus y dos al Parque Nacional Yacuri. “Este tipo de tecnología ingresa por primera vez al territorio ecuatoriano, lo cual representa un avance significativo para las labores de respuesta ante los flagelos”, dijo.
También anunció la próxima llegada de tres bombas adicionales diseñadas para vehículos 4×4. Cada unidad incluye depósito de agua y sistema de impulsión, características que permitirán operar como un pequeño carro de bomberos capaz de desplazarse por terrenos montañosos y zonas de difícil acceso.
Indicó que la incorporación de estas herramientas facilitará intervenciones en sectores elevados, donde la complejidad geográfica limita las acciones convencionales. “La disponibilidad de fuentes hídricas dentro de los parques permitirá utilizar los nuevos equipos con mayor eficiencia para sofocar llamas en etapas iniciales”, acotó.
En ese contexto, Luis Alejandro Trelles Pintado, guardaparques del Parque Nacional Yacuri, resaltó en Crónica que la nueva tecnología optimizará el trabajo en terreno. “Los incendios forestales suelen presentarse en zonas con abundante vegetación, lugares donde el combate del fuego resulta complejo sin acceso inmediato a recursos hídricos”.

“Nosotros dentro del parque tenemos mapeado puntos de recarga de agua ubicados en diversas comunidades, por ejemplo, Amarillos, Jimbura, Cangochara Santa Teresita y Cofradía. La identificación de estos sitios permitirá planificar estrategias más efectivas durante los incendios”, puntualizó.
El guardaparques también mencionó el impacto de los incendios registrados en 2024, cuando las llamas superaron la zona de amortiguamiento y alcanzaron áreas internas del parque, con una afectación aproximada de 23 hectáreas. La experiencia reforzó la necesidad de mejorar equipamiento y capacidades de respuesta para proteger uno de los ecosistemas más importantes del sur del Ecuador.(I).
Una bomba con todos los implementos (manguera, accesorios, entre otros) tiene un valor de alrededor de USD 11.000.

