
Un comerciante de 40 años fue liberado por la Policía Nacional tras ser víctima de un secuestro extorsivo en la ciudad de Loja. Los delincuentes exigían USD 500.000 a sus familiares a cambio de su liberación y amenazaban con atentar contra su vida.
El hecho ocurrió el 10 de marzo de 2026, aproximadamente a las 20:43, cuando el ciudadano Pedro U.O. perdió comunicación con sus familiares mientras se dirigía a su domicilio en el sector sur de la ciudad. Horas después, durante la madrugada del 11 de marzo, la madre de la víctima recibió llamadas y mensajes en los que los antisociales, quienes afirmaban pertenecer a “la mafia”, exigían el pago del dinero para liberarlo.
Tras la denuncia, personal especializado de la Unidad Nacional de Investigación Antisecuestro y Extorsión (UNASE) activó los protocolos investigativos. Las labores de inteligencia y seguimiento permitieron identificar a los presuntos responsables y ubicar el lugar donde mantenían retenida a la víctima, en el sector Zamora Huayco Alto.
El 14 de marzo de 2026, a las 22:00, se ejecutó el operativo “Fénix–118” en las ciudades de Loja y Cuenca, con apoyo del Grupo de Operaciones Especiales (GOE). Como resultado se logró la liberación del comerciante, quien fue trasladado a una casa de salud para su valoración médica y posteriormente entregado a sus familiares.
Durante el procedimiento se aprehendió a tres ciudadanos presuntamente vinculados al delito, entre ellos un adolescente: Luis M.M., de 32 años, de nacionalidad venezolana; Franklin V.M., de 30 años, ecuatoriano; y S.J.Q.V., de 17 años, de nacionalidad venezolana.
En el operativo se recabaron varios indicios, entre ellos cuatro terminales móviles, un arma de fuego, cuatro cartuchos, dos radios de comunicación (handy), tres armas blancas, un vehículo y 100 dólares en efectivo.
Los detenidos fueron puestos a órdenes de la autoridad judicial competente, mientras que el adolescente fue puesto a disposición de la autoridad especializada en justicia juvenil para el respectivo proceso legal. Las autoridades señalaron que esta intervención representa un golpe a las estructuras criminales dedicadas al secuestro y la extorsión.

