
La venta de vehículos eléctricos registra un crecimiento sostenido en el país; sin embargo, en la provincia de Loja el panorama es distinto. Limitaciones en infraestructura, escasez de puntos de carga y dudas ciudadanas configuran un escenario que dificulta la incorporación de estos automotores. El taxismo por otro lado, viene socializando para en un corto tiempo realizar el cambio de combustión al eléctrico.
Circunstancias
Carlos Fernando Soto Pérez, coordinador general del Sindicato Provincial de Choferes de Loja, explicó en exclusiva para Diario Crónica que el incremento de automotores eléctricos responde principalmente a estrategias comerciales de las marcas antes que a una demanda consolidada de la ciudadanía. Casas comerciales promueven modelos híbridos y eléctricos, desplazando progresivamente la mecánica tradicional.
El atractivo económico constituye uno de los factores que despierta interés entre potenciales compradores. La eliminación del gasto en combustible, junto con el impacto positivo en el ambiente, posiciona a estos vehículos como una alternativa llamativa. No obstante, persiste cautela en la ciudadanía debido a factores culturales y técnicos.
“La preferencia por sistemas convencionales responde a la confianza en una mecánica conocida, además de condiciones geográficas y estructurales poco favorables. Los automotores eléctricos, diseñados para contextos distintos, enfrentan dificultades en territorios con limitaciones energéticas y logísticas”, dijo.
Uno de los principales obstáculos radica en la escasa infraestructura de carga. Actualmente, Loja dispone de una electrolinera ubicada en las inmediaciones del estadio Reina del Cisne. Esta realidad contrasta con la necesidad de tiempos ágiles de abastecimiento, característica propia de los vehículos a combustión, que requieren entre 3 a 5 minutos frente a los periodos prolongados de carga eléctrica que podrían sobrepasar los 30 minutos.
La situación se agrava ante la falta de redes domiciliarias adecuadas para carga rápida, lo que implicaría inversiones elevadas para usuarios particulares. A ello se suma la incertidumbre derivada de la inestabilidad del sistema eléctrico nacional, aspecto que genera preocupación sobre la operatividad diaria de estos automotores.
En el ámbito técnico, la disponibilidad de repuestos y personal especializado también limita la expansión. Mientras piezas para marcas tradicionales como Kia o Hyundai resultan accesibles en el mercado local, es decir, las encuentran en cualquier tienda, los vehículos eléctricos dependen de servicios en las casas comerciales. Además, cada fabricante maneja sistemas propios, lo que dificulta la intervención de mecánicos sin formación específica y eleva los costos de mantenimiento.
Taxismo
A pesar de este contexto, el sector del taxismo proyecta un cambio progresivo. La Unión Provincial de Taxistas de Loja impulsa un plan orientado a la incorporación de unidades eléctricas en los próximos años, con énfasis en beneficios económicos y sostenibilidad.
Germán Tamayo, representante del gremio, destacó en Diario Crónica que los vehículos eléctricos actualmente no son tan costosos como eran antes, además tienen mayor duración en la batería, factores que favorecen la transición. También la migración hacia esta tecnología responde a un contexto económico complejo, marcado por dificultades en la devolución de subsidios. En ese sentido, el cambio hacia este tipo de carros surge como una alternativa viable para optimizar recursos.
Experiencias locales refuerzan esta perspectiva. En Loja ya opera una compañía de taxis eléctricos, cuyos integrantes comparten información técnica y operativa con otros conductores interesados en adoptar este modelo.
El fortalecimiento del ecosistema incluye iniciativas privadas, como la apertura de un taller especializado en la vía a Zamor y en los próximos días la organización de ferias informativas para incentivar la transición. Paralelamente, el gremio busca el respaldo de autoridades municipales mediante ordenanzas que promuevan incentivos, entre estos, la autorización de uso de todas las paradas autorizadas para el taxismo.
De igual manera, proyectan la necesidad de establecer un circuito regional de electrolineras que incluya zonas como Zamora, Catamayo y Oña, con el fin de garantizar operatividad continua cuando los automotores salgan con viajes del cantón Loja.(I).
En Loja, existe 38 taxis vehículos eléctricos
El precio de un vehículo eléctrico va desde los USD 18.000 en adelante.
