
Moradores del barrio El Tingo, en el cantón Espíndola, realizaron un plantón para expresar su rechazo a la posible construcción de un nuevo relleno sanitario en su territorio. La propuesta surge como alternativa ante el colapso del actual sitio de disposición de residuos, ubicado a la salida de la ciudad de Amaluza.
Circunstancias
Durante la protesta, Julio Soto, habitante del sector, destacó la preocupación por los efectos negativos en la agricultura local, principal fuente económica de la zona. “Nuestros habitantes se dedica al cultivo y la producción; la contaminación afectaría directamente la economía y la calidad de vida. Basta observar el estado del actual botadero, que no cumple con normas de relleno sanitario, donde acuden todo tipo de animales vivos o muertos”, señaló.

La contaminación del agua representa otro de los temores de los pobladores. Johanna Calvas indicó que los lixiviados provenientes de los residuos podrían filtrarse hacia fuentes hídricas de sectores como Tundurama, que abastecen a comunidades como La Naranja, El Castillo y Las Limas. “Nadie podría controlar estos desechos, y finalmente cientos de familias resultarán afectadas”, advirtió.
El morador también subrayó la cercanía de instituciones educativas al área propuesta, lo que aumenta los riesgos para estudiantes y docentes.
A pesar de esto, los habitantes dejaron claro que no rechazan el desarrollo, sino la ubicación del proyecto. Como alternativa, solicitaron al alcalde Álvaro Antonio García Ontaneda mejorar o repotenciar el actual relleno sanitario cercano a la “Y” de Cangochara, considerado más viable para la gestión de residuos.(I).
