
Los avances del proyecto Calles Vivas fueron presentados a la ciudadanía y el Cabildo desde su inicio —en noviembre de 2025—. También expusieron otros proyectos relacionados con los barrios y los ríos de la ciudad de Loja. La finalidad es evitar fuga de talentos, así como también devolver el espacio a los peatones.
Circunstancias
El Distrito Cultural Loja nace desde el urbanismo táctico, con intervenciones que transforman espacios, conectan con la gente y activan la vida de la ciudad.
David Alfonso Arias Polo, asesor de planificación del Municipio de Loja, señaló a Diario Crónica que el proyecto trasciende la excepcionalidad de los eventos anuales para transmutar la infraestructura patrimonial subutilizada del casco histórico en un ecosistema operativo permanente, al integrar la formación, producción, exhibición y registro de las artes de manera sistémica.
“Esta iniciativa transforma la cultura de un rubro de gasto público subsidiado en un activo productivo autosustentable y altamente exportable, garantizando un retorno social y económico medible para la ciudad. Además, está diseñado para erradicar la dependencia turística estacional y mitigar la fuga de capital cultural. Tenemos buenos artistas, pero en cierto punto salen de Loja para seguir subsistiendo; lo que queremos es generar un ecosistema que les permita quedarse en su tierra natal”, dijo.
En ese ámbito, la transformación física, a nivel urbano, ejecuta una agresiva pacificación vial a través del Paseo Cultural, la Plaza del Teatro y el Boulevard Olmedo, convirtiendo el espacio en un corredor peatonal de resiliencia climática y soporte directo para la exhibición artística. En el ámbito arquitectónico, la intervención recicla inteligentemente el patrimonio: el antiguo Coliseo Bernardo Valdivieso se desmaterializa en sus fachadas para convertirse en el Pabellón de las Artes; mientras que, la histórica casa de Bernardo Valdivieso se restaura con rigor para albergar el Museo Interactivo de las Artes (MIA) potencializando el ya existente museo de la música.
El componente del Festival Internacional de Artes Vivas (FIAVL) 365 actúa como el motor operativo del distrito, garantizando una cartelera ininterrumpida, programas de residencias artísticas y un mercado de industrias creativas que atrae turismo continuo de enero a diciembre. Simultáneamente, el Pabellón de las Artes cobra vida a través de la Cantera Cultural, una escuela-taller enfocada en la restitución de derechos y prevención del delito para jóvenes en situación de vulnerabilidad. Toda esta creación intelectual se centraliza y documenta en el MIA, un archivo digital inmersivo que, previo a su inauguración formal, validará su tecnología e impacto social recorriendo los barrios periféricos mediante un Artefacto MIA Itinerante.
“Para los organismos multilaterales de desarrollo y el sector privado, el Distrito Cultural representa un modelo de gobernanza urbana maduro, rentable y con mitigación de riesgos. Su cronograma de ejecución, escalonado a 24 meses, inicia con estrategias de urbanismo táctico, permitiendo habilitar el espacio público y validar métricas de apropiación ciudadana antes de comprometer la obra civil.
Etapas
Recordó que el urbanismo táctico tiene etapas: la primera, anclaje urbano, la misma que está en ejecución, luego viene la consultoría y ejecución del proyecto. “Para llegar a estas dos últimas estamos haciendo el laboratorio en donde hay aprendizajes, mediciones, intervenciones inmediatas rápidas y de bajo costo, lo cual permite efectuar las correcciones a tiempo antes de la consultoría”, afirmó.
Otros proyectos
El arquitecto acotó que para la ciudad hay varios proyectos como los Bosques Urbanos, la intención es comprometer a la empresa privada y comunidad con la vegetación. También Barrios Vivos, en donde los moradores de cada sector a través de urbanismo táctico pinten sus casas, escalinatas y comprometiéndose con este espacio. Además, de la iniciativa de recuperación de las márgenes de río en sus acometidas con la finalidad de ir limpiando el río, el agua y la vegetación nativa.(I).
Perfil

David Alfonso Arias Polo.
Lojano.
Se formó en la Universidad de Cuenca donde obtuvo el título de Arquitecto con especialidad en Restauración Urbana Arquitectónica.
En Barcelona realizó una maestría sobre Arquitectura, Energía y Medio Ambiente Urbano y Arquitectónico.
Ha trabajado en la empresa privada con sus oficinas y tiene más proyectos para Loja.
Ha intervenido en Ibarra, Quito, Cuenca, Lima (Perú) y Sao Paulo (Brasil).
