
Han pasado más de 12 años que el emblemático Teatro Bolívar pasó a manos del Municipio de Loja, sin embargo, la disputa continúa por quién es el dueño. El Ayuntamiento local afirma que es de su propiedad, mientras que la Universidad Nacional de Loja (UNL) lo reclama.
Situación
El futuro del Teatro Bolívar vuelve a situarse en el centro del debate público tras revelarse inconsistencias legales relacionadas con su transferencia y administración. Una escritura pública suscrita en 2016 establecía la devolución de este inmueble, junto con la Casona Universitaria, a la UNL, además del compromiso municipal de ejecutar procesos de remodelación y adecuación en ambas infraestructuras patrimoniales.
No obstante, dos exámenes efectuados por la Contraloría General del Estado (CGE) determinaron la necesidad de formalizar el acuerdo modificatorio del 30 de mayo de 2016 mediante su inscripción en el Registro de la Propiedad del cantón Loja, requisito indispensable para la validez del acto administrativo. Dichas recomendaciones buscan garantizar el cumplimiento normativo y la seguridad jurídica del proceso.
La controversia se intensificó luego de que concejales recibieran comunicaciones suscritas por el rector de la universidad, Nikolay Aguirre Mendoza, quien en enero de 2026 solicitó a la alcaldesa Diana Guayanay Llanes acatar las disposiciones emitidas por el organismo de control. El pronunciamiento fue reiterado el 14 de abril del mismo año, a lo que la autoridad municipal aseguró haber respondido dos días después.
Legal
El procurador síndico del Municipio, Daniel Sempertegui Coronel, aclaró que el bien fue adquirido legalmente mediante escritura pública el 03 de septiembre de 2014 e inscrito en el Registro de la Propiedad días más tarde, es decir, el 10 del presente mes y año, consolidándose, así como parte del patrimonio municipal.
En ese contexto, subrayó que los bienes de dominio público son inalienables, inembargables e imprescriptibles, conforme lo establece el marco legal vigente, en consecuencia, según el Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (Cootad), no tendrán valor alguno en los pactos, sentencias, hechos concentrados o dictados en contradicción a la norma.
El funcionario también explicó que el acuerdo modificatorio posterior de la escritura pública carece de inscripción debido a deficiencias jurídicas, entre ellas la ausencia de autorización del Cabildo en la administración de ese entonces, lo que impide su validez formal.
Añadió que, pese a las recomendaciones emitidas por la entidad de control, en donde indica de como elaborar un convenio, efectuar un proceso de fraccionamiento y entregar la propiedad a la UNL, se da en función a la escritura de acuerdo modificatoria que no es susceptible de inscripción. Además, hay muchas limitantes que impiden a la Municipalidad cumplir.
A pesar de este escenario, el Municipio ha intervenido en la infraestructura bajo el sustento de la escritura de donación, por ello, exhortó a la academia a instalar mesas de diálogo que permitan exponer criterios jurídicos y encaminar una solución consensuada frente a un conflicto que involucra no solo aspectos legales, sino también la preservación del patrimonio cultural de la ciudad.(I).
El Teatro Bolívar estuvo en manos de la Universidad Nacional de Loja (UNL) por décadas.
En 2014 fue donado por el Ministerio de Educación al Municipio de Loja.
Han pasado 12 años y vuelve la disputa por la propiedad.
