
María Luisa Sartore Pegoraro, toda su vida estuvo consagrada a la enseñanza, la formación espiritual y el compromiso social, cuya labor trasciende el tiempo con un monumento que honra su huella imborrable en la historia lojana.
Historia
María Luisa Sartore Pegoraro nació el 30 de septiembre de 1945 en Tezze Sul Brenta, Vicenza, Italia, en el seno de una familia numerosa conformada por Mario Sartore y Elisa Pegoraro. Sexta entre nueve hermanos, desde temprana edad evidenció una vocación marcada por la espiritualidad y la entrega. Su camino religioso inició formalmente el 30 de enero de 1971, cuando ingresó a la comunidad Opera Mater Dei en Castel Gandolfo, donde fue acogida por la fundadora, la venerable María Bordoni, guía fundamental en su formación basada en la sencillez y la humildad.
Su sólida preparación académica se consolidó el 27 de marzo de 1971 al obtener el título de Doctora en Letras con honores en los Magisterios Romanos del Instituto de Estudios Universitarios y María Santísima elevada al Cielo Sagrado. Un año más tarde, el 25 de marzo de 1972, consagró su vida al servicio divino mediante la profesión de votos de castidad, pobreza y obediencia, asumiendo responsabilidades en el cuidado infantil, la enseñanza y la catequesis.
Impulsada por un profundo espíritu misionero, arribó a Lima, Perú, el 1 de febrero de 1979 junto a otras religiosas, donde desarrolló labores pastorales y educativas en la parroquia Cristo Salvador. Tras su retorno a Castel Gandolfo en 1984, continuó su labor docente y formativa hasta que, el 25 de octubre de 1986, llegó a Loja, Ecuador, marcando el inicio de una etapa decisiva en su trayectoria.
En la parroquia El Sagrario desplegó su trabajo pastoral. Posteriormente, en noviembre de 1988, asumió funciones como Hermana mayor y formadora en la casa Mater Dei, ubicada en el sector suroccidental de la ciudad de Loja. Paralelamente, impulsó la educación inicial mediante el jardín de infantes “Nuestra Señora del Pilar”.
A partir de 1994, retomó responsabilidades en la parroquia El Sagrario, y en 1996 regresó a la casa de formación para dirigir la Escuela Mater Dei, institución que más adelante se convirtió en la Unidad Educativa Fiscomisional Mater Dei. Desde ese espacio, ejerció como rectora, liderando procesos educativos durante décadas. En abril de 2011 fue designada superiora y representante legal de la comunidad en Loja.
Reconocida como precursora de la educación lojana por más de 25 años, su influencia marcó generaciones enteras. Su partida, el 12 de febrero de 2021, significó el cierre de una vida dedicada plenamente al servicio, aunque su legado continúa vigente en la memoria colectiva.
Monumento
Como homenaje permanente, la ciudad erigió un monumento en su honor, ubicado en el redondel de la ciudadela Época, sobre la avenida Los Paltas, entre las calles Francia y Brasil, al suroccidente.
La obra fue concebida por el arquitecto Fernando Jaramillo y el escultor Diego Espinoza. La escultura de bronce de unos 3.5 metros, símbolo de la determinación, el compromiso y la valentía con los que enfrentó cada desafío, consolidándose como un referente perdurable de fe, entrega y servicio comunitario.(I).
La Unidad Educativa Fiscomisional Mater Dei, entidad que fue fundada por la religiosa, cumplió 40 años de servicio este 2026.
