
En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Enfermería, el Hospital General Isidro Ayora de Loja desarrollará varias actividades dirigidas a reconocer y destacar el trabajo que diariamente cumplen los profesionales de esta área.
Agenda
En entrevista con Diario Crónica, Liliana Chamba Tamay, enfermera del Servicio de Neonatología del Hospital General Isidro Ayora de la ciudad de Loja, dio a conocer que han organizado diversos eventos enfocados en homenajear al personal de enfermería, una tradición que, según indicó, se mantiene cada año dentro de la casa de salud como una forma de valorar la importante labor que desempeñan.
Entre los actos principales consta una sesión solemne que se realizará el próximo 12 de mayo, fecha en la que se conmemora el Día Internacional de la Enfermería. En este espacio participará el personal del hospital y, además, reconocerán a las profesionales próximas a jubilarse mediante la entrega de placas y distinciones por sus años de servicio y dedicación.
Labor
Liliana, quien lleva aproximadamente nueve años en el área de Neonatología, señaló que el trabajo de una enfermera no se limita únicamente a la administración de medicamentos o al control de signos vitales, sino que también implica brindar apoyo emocional, confianza y acompañamiento permanente a los pacientes y sus familias.
“La enfermera no solamente es ciencia, sino también humanidad”, expresó, al destacar que muchas veces son ellas quienes permanecen junto al paciente cuando los médicos o familiares no pueden estar presentes.
La profesional también compartió parte de su experiencia dentro de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, considerada una de las áreas más delicadas y exigentes del hospital, donde atienden a bebés prematuros y recién nacidos con distintas complicaciones de salud.
Según explicó, el cuidado de estos pequeños requiere atención minuciosa y constante, desde el monitoreo de signos vitales y la administración de medicamentos, hasta mantener las condiciones adecuadas de temperatura y oxigenación. A la par, resaltó que el lavado de manos es una de las reglas fundamentales dentro del manejo neonatal debido a la vulnerabilidad de los bebés.
Chamba recordó que muchos de los niños que ingresan a esta unidad nacen con apenas 28 semanas de gestación y pesos inferiores a un kilogramo, por lo que cada avance representa una enorme satisfacción para el equipo médico y de enfermería.
“Cada peso, cada kilo que el bebito vaya ganando día a día, es como una guerra ganada”, manifestó.
Asimismo, relató uno de los casos más significativos de su trayectoria profesional: una niña prematura de 28 semanas que ingresó con pocas probabilidades de sobrevivir. La menor necesitó cuidados intensivos y acompañamiento permanente tanto para ella como para sus padres. Sin embargo, gracias al esfuerzo conjunto del personal de salud, logró salir adelante.
Actualmente, la niña tiene siete años y mantiene contacto con el equipo del hospital, situación que, a decir de la enfermera, representa una de las mayores satisfacciones de su profesión.
Mensaje
Liliana Chamba envió un mensaje a los jóvenes que estudian o desean ingresar a la carrera de enfermería, señalando que se trata de una profesión sacrificada, llena de retos y momentos difíciles, pero también gratificante.
“Somos las personas que permanecemos junto al usuario las 24 horas del día, los 365 días del año. Ver que un paciente se recupera y vuelve con su familia es una satisfacción muy grande para nosotros como profesionales”, concluyó.
