Angashcola: el santuario altoandino que protege el agua y la vida en Espíndola

Scenic view of lush green mountains with a blue sky and wispy clouds in the background.
Bosque de Angashcola, el pulmón de la región sur de Loja.

El Bosque de Angashcola, ubicado en la comuna Cochecorral de la parroquia Santa Teresita, cantón Espíndola, provincia de Loja, constituye uno de los espacios ecológicos más importantes del sur del Ecuador. La reserva comunitaria abarca 1.916,30 hectáreas y ocupa el 63,81 % del territorio comunal dentro de la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Yacuri.

Lugar

El bosque está situado aproximadamente a 4 km al norte de la parroquia Santa Teresita. Y este año cumplió 26 años de su declaratoria como áreas prioritarias.

Leonzo Gonzaga, secretario de la comuna Cochecorral, expresó en exclusiva para Diario Crónica que está lugar comprende áreas montañosas entre los 2.400 y 3.400 metros sobre el nivel del mar, donde predominan ecosistemas de transición entre bosque montano alto, páramo herbáceo y vegetación arbustiva. En este entorno nacen importantes fuentes hídricas como las quebradas Jorupe (fuente de agua para el sistema de riego Jorupe-Cangochara), Angashcola, Amaluza, Ramos y El Salado, afluentes del río Amaluza, además de las quebradas Desmonte y Canutal, que forman el río Jorupe.

“El área mantiene conectividad ecológica con el Parque Nacional Yacuri, el Bosque y Vegetación Protectora Colambo-Yacuri y la Reserva Comunal de Bosques de Angashcola, formando un corredor biológico estratégico para la conservación de ecosistemas montanos y la protección del recurso hídrico”, afirmó.

La riqueza natural del sector alberga especies vegetales como romerillo, cashco, arrayán, pumamaque, cascarilla, rosarillo, laurel, cucharillo y alcanfor, además de una amplia diversidad de orquídeas, bromelias, líquenes, helechos y briofitas. En cuanto a fauna, el bosque sirve de refugio para el tapir de montaña, venado colorado, venado de cola blanca, ocelote, vizcacha, tigrillo, guanta, cabeza de mate y oso de anteojos, esté último en peligro de extinción.

“Las características topográficas y ambientales convierten a Angashcola en un territorio de alta sensibilidad ecológica. Su función principal apunta a garantizar la conservación de hábitats naturales, procesos ecológicos, calidad del agua y servicios ambientales a largo plazo”, puntualizó.

Creación

La declaratoria de protección surgió en el año 2000, tras una solicitud impulsada por la comuna Cochecorral, la parroquia Jimbura y la comunidad de Santa Rosa, del cantón Quilanga. A partir de esa gestión, el Ministerio del Ambiente reconoció al Bosque Protector Colambo-Yacuri y al Bosque de Angashcola como áreas prioritarias para la conservación.

“Protege importantes microcuencas de interés hídrico como la del Jorupe y drenes menores, que la posiciona como un área estratégica para la conservación de una red hidrográfica de abastecimiento del recurso a nivel local. También el lugar contempla principalmente territorios de bosque nublado altoandino, páramo y zonas lacustres ubicadas en la cordillera de Sabanilla, dentro del cantón Espíndola, provincia de Loja, en el área de influencia del Parque Nacional Yacuri”, añadió.

Actividades

El secretario de la comuna acotó a Crónica que dentro del territorio únicamente constan actividades permitidas relacionadas con protección ambiental, educación ecológica, investigación científica, monitoreo, regeneración natural, aprovechamiento sostenible de recursos no maderables y control y vigilancia.

Además, existe control para la construcción de infraestructura física con fines de investigación científica ambiental y forestal (ejemplo: estaciones climatológicas o hidrometeorológicas, entre otras), turismo recreativo y uso y manejo de recursos no maderables como fibras, frutos, semillas…

Por otra parte, las normativas ambientales prohíben expansión agrícola, deforestación, quemas, minería, caza ilegal, pesca clandestina y reforestación con especies exóticas, medidas destinadas a preservar la integridad del ecosistema.

A pesar de su enorme riqueza natural y estratégica ubicación, Angashcola continúa como un destino poco promocionado. Habitantes de la zona consideran necesaria una mayor difusión turística, científica y ambiental que permita valorar la biodiversidad y fortalecer acciones de conservación comunitaria.(I).

El bosque está ubicado aproximadamente a 4 km al norte de la parroquia Santa Teresita, cantón Espíndola.