Transporte informal gana espacio ante paralización del servicio urbano en Loja

A busy street scene showing a yellow taxi alongside other vehicles, including black and white cars, surrounded by trees and urban surroundings.
Taxismo no da abasto a la demanda de usuarios en horas pico.

La paralización del servicio de transporte urbano en la ciudad de Loja -vigente desde el martes 19 de mayo- continúa generando complicaciones. Ante la ausencia, gran parte de la población recurrió a taxis, sin embargo, la alta demanda supera la capacidad, situación que impulsó el incremento del transporte informal. Las busetas escolares también brindan el servicio.

Circunstancias

Las calles lucen con menor circulación vehicular y numerosos usuarios permanecen a la espera de alguna unidad disponible. La falta de buses afecta principalmente a trabajadores, estudiantes y ciudadanos que diariamente requieren movilizarse hacia distintos sectores de la urbe.

En varios sectores, automóviles particulares ofrecen carreras a costos inferiores a los taxis. Por ejemplo, trayectos valorados habitualmente en USD 3 ahora cuestan USD 2 en vehículos informales, alternativa que resulta más accesible para muchos ciudadanos.

Magali Carrera comentó a Diario Crónica que durante las primeras horas del día encontrar transporte representa una tarea complicada. Además, cuestionó que algunos taxistas pretendan cobrar tarifas sin utilizar el taxímetro.

“En la mañana casi no hay carros disponibles y toca movilizarse en particulares para llegar al destino más rápido”, manifestó.

Por su parte, Jorge Cárdenas afirmó a Crónica que la crisis perjudica a toda la ciudadanía, especialmente a quienes deben trasladarse diariamente hacia sus lugares de trabajo.

“En mi caso gasto más de USD 5 al día para llegar a mis labores. Cuando encuentro taxi lo utilizo; caso contrario, recurro a carros particulares”, señaló.

Control

Frente al aumento de vehículos informales, Alejandro Bermeo, jefe operativo de la Unidad de Control Operativo de Tránsito (UCOT), en diálogo con Diario Crónica informó que desarrollan controles permanentes con el objetivo de reducir actividades irregulares durante la suspensión del transporte urbano.

Mientras tanto, el sector de transporte escolar e institucional anunció apoyo temporal para colaborar con la movilidad ciudadana hasta que retorne el servicio público. Cada unidad lleva a 20 personas.

En ese ámbito, Manuel Aníbal Macas, presidente del Transporte Escolar de Loja, explicó a Diario Crónica que la ayuda resulta limitada debido a que la mayoría de instituciones educativas mantuvieron actividades normales. “Apenas un 20% de las unidades puede destinarse al traslado de pasajeros”.

El dirigente detalló que varias busetas continúan cumpliendo recorridos estudiantiles y actividades extracurriculares, motivo que impide cubrir la totalidad de barrios afectados. No obstante, algunas unidades brindan servicio en sectores céntricos y avenidas principales durante horarios disponibles.

El dirigente añadió que existió un acuerdo verbal para cobrar 30 centavos por pasajero; sin embargo, la escasa disponibilidad de unidades dificulta ampliar las rutas previstas inicialmente, aunque tienen toda la voluntad para apoyar a las personas que requieren ser trasladados.(I).