Sin controles ni prevención crece la amenaza en la vía E50, tramo Olmedo-Río Pindo

A line of various vehicles, including buses and trucks, is seen on a foggy road with greenery on one side.
Tramo del puente sobre el río Pindo-Olmedo necesitan reductores de velocidad, controles y señalización.

La ausencia de señalización preventiva, controles permanentes y dispositivos para reducir la velocidad convierte al tramo comprendido entre el puente sobre el río Pindo, Chaguarpamba y Olmedo en un escenario de alto riesgo. Habitantes denuncian abandono y exigen medidas urgentes para evitar nuevas tragedias. En 2024 hubo 4 muertos y más de 30 siniestros.

Situación

La preocupación crece a lo largo de la vía estatal E50 (vía a la Costa). Lo que fue concebido como un corredor estratégico para la integración productiva entre El Oro, Loja y Zamora Chinchipe, hoy genera temor entre quienes residen y transitan diariamente por este importante eje de conexión nacional.

Los moradores de los sectores ubicados entre el puente sobre el río Pindo, Chaguarpamba y Olmedo aseguran que la falta de infraestructura de seguridad vial ha transformado el trayecto en un permanente foco de peligro, porque en zonas pobladas, la inexistencia de señalética preventiva y mecanismos de control de velocidad deja expuesta a la población ante el tránsito constante de vehículos livianos y pesados que circulan sobrepasando los 90 kilómetros por hora.

El ingeniero Galo Burneo, especialista en infraestructura y seguridad vial, expresó a Diario Crónica que la situación requiere atención inmediata. “Las carreteras que atraviesan centros poblados no pueden funcionar como corredores de alta velocidad. La normativa ecuatoriana establece la obligación de implementar medidas de pacificación vial”.

Añadió que en este tramo resulta indispensable incorporar pasos peatonales elevados, señalización reflectiva y particularmente reductores de velocidad para reducir los riesgos, ya que en 2024 -según las autoridades- hubo cuatro muertos y más de 30 siniestros con cuantiosos daños materiales.

La inquietud entre los habitantes aumenta con el paso de los años. Mariana de Jesús Torres, residente de Chaguarpamba, afirmó en Crónica que el tránsito, especialmente en la noche representa una amenaza constante para las familias del sector.

“Vivimos con miedo. Los vehículos pasan a escasos metros de las viviendas y no existe una sola advertencia que indique zona de reducir la velocidad. No podemos esperar que ocurra otra tragedia para que las autoridades reaccionen”, manifestó.

Además, niños han estado a punto de ser atropellados al intentar cruzar la vía.

Los transportistas también reconocen la necesidad de fortalecer la seguridad en la ruta. Víctor Iñiguez, conductor interprovincial con más de una década recorriendo este corredor vial, consideró indispensable colocar reductores de velocidad y señalética principalmente, por cuanto la carretera es angosta y presenta curvas complejas, sumado a la constante neblina en el trayecto.

Para las comunidades asentadas junto a la E50, la seguridad dejó de ser una aspiración para convertirse en una necesidad urgente. Cada día transcurrida sin correctivos incrementa el riesgo de nuevos accidentes en una vía donde, impera el abandono, porque hay tramos que los daños ocasionados por las lluvias no han sido solucionados.(I).

Según el reporte consolidado de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) y el INEC, la provincia de Loja registró 587 siniestros de tránsito graves en 2024, de las cuales 30 ocurrieron en esta vía, especialmente en el tramo puente del Río Pindo-Olmedo.