(primera parte)
Ayayay, mis compatriotas,
los famosos resultados
nos confirman que quedamos
en vergüenza y malas notas.
Aunque el tema no es derrota,
amerita, de la gente,
un análisis urgente
que mejoren dichas notas.
En lectura, es sorprendente,
poco leen, poco entienden,
inclusive hasta se ofenden
la exigencia del docente.
Vamos todos tan de frente
ciegos, mudos, sin hablar
sosteniendo el celular
de manera recurrente.
Este asunto medio feo
tiene causas, más de cien,
que se sienten y se ven
y es un pírrico trofeo.
Dijo ayer don Clodoveo
que hay muchísimos factores,
personajes y sectores
que los veo y no lo creo.
No hay lectura sostenida,
ni genera reflexión,
-puede haber una excepción-
como todo en esta vida.
Hay flojera en directivos,
-no en toditos, por supuesto-
ni tampoco presupuesto
para el campo educativo.
Y las leyes … ¡lindo engaño!
le quitaron, sin piedad,
al maestro autoridad
… no hay respeto como antaño.
Como sea pasan de año
porque a cuenta de “derechos”
gritan, lloran, voz en pecho
a pesar que se hacen daño.
