La bandera, símbolo distintivo de honor nacional

Herminio Guaya

La Constitución de la República, en su artículo 2 manifiesta que “la bandera, el escudo y el himno nacional, establecidos por la ley, son los símbolos de la patria” distintivo del honor nacional y  orgullo de ecuatorianidad y nacionalidad. Alfonso Mora Bowen, en su Libro La Educación Cívica, ha  “señalado el 26 de septiembre como Día de la Bandera Nacional por Decreto Legislativo del Congreso Nacional del 23 de Septiembre de 1955, creemos que la patriótica y mejor forma de celebrar esta nueva fecha del Calendario Cívico Nacional, será la de incorporar nuestra propia y auténtica ecuatorianidad en su representación jurídica y política de la nacionalidad, mediante una eficaz práctica de nuestra tesis formulada en la formación pedagógica de la ecuatorianidad como objetivo de la educación nacional”. Fue la primera bandera  de la Emancipación Hispánica, de donde se deriva la actual del Ecuador. “El precursor de la Independencia Hispánica, general don Francisco de Miranda la enarboló por primera vez en la plaza pública del Puerto de Vela de Coro, el 6 de Agosto de 1806. Reconocida por Venezuela (1811) y Colombia (1819), es también la del Ecuador cuando se separa de la Gran Colombia (1830), y posteriormente, la adoptada por el Gobierno de 1860 y el Congreso Nacional de 1900 con las ligeras variaciones que se establecen, hasta nuestros días”.

El 26 de septiembre de cada año miles de estudiantes  de la Sierra, Costa, Oriente y Galápagos del último año escolar y del último año de bachillerato, juraron la bandera. Cada uno ante el juramento patriótico dirá: “sí juro”, el interrogador sentenciará  “Si así lo hacéis, la patria os premie; en caso contrario, ella os demande”. Por tal singular acontecimiento vaya para los estudiantes del  Ecuador el reconocimiento más sincero y reverente ante el altar de la patria soberana. Con el loable afán de unificar y universalizar procedimientos cívicos, el Código de la Bandera, prescribe que mientras se iza y cobija o pasa el símbolo patrio, todos debemos mirar hacia él, permanecer firmes y saludarlo con reverencia. Todo esto está motivado por los  educadores ecuatorianos en el Himno al Maestro que dice: gratitud al maestro que alumbra nuestra vida y la llena de estrellas, por un nuevo mundo, por una nueva sociedad de gobernantes y gobernados honestos.(O).