De cuatro bellas nietas soy abuelo
todas son adorables, primorosas,
son tiernas, delicadas cual las rosas,
son Ellas, mis amores, mi consuelo.
Sofía por supuesto es la primera
luego viene Solsito y Lucianita,
María Eduarda por fin, la más chiquita,
y lucen como flor de primavera.
De su abuela querida Alba Marcela
son su juguete acaso preferido,
al que ama y lo vigila con cautela.
Que no haya ni un tropiezo en el camino
que este jardín prosiga florecido,
y Dios bendiga siempre su destino.
Acf.
