Rúbrica de pródigo

al folclor, que ni un poema podré ser

Pertenezco al vil atajo,

al soliloquio del yoico,

a la canción de la entraña,

nunca el Lennon con Yoko.

¿Canté el Sanjuanito en llama?

Protesto en las redes sociales,

calumnio a espaldas del fulano,

denuncio para hacer homenaje,

marcho en las calles de antaño.

¿Adeudo una identidad?

No bailo la salsa de Palmieri,

no recito el aullido de Ginberg,

no ando el camino de Kerouac,

no escribo la crónica de Lemebel.

¿Bebo con el fantasma de Jara?

Por eso si yo quiero rimar,

no basta tu ego de sabio,

ni el Pittsburg sin la Plata,

como el Pacífico de Mayo.

¿Espero el mensaje de la botella?

Soy el mendigo que esquivas,

las manos y uñas de tierra,

un agricultor sin tecnología,

inquilino de una casa vieja.

¿Rezo al Santo Pancracio?

No tengo la poesía de Dylan,

ni la métrica de Cage,

da rabia cuando me privan,

la escritura como acné.

¿La respuesta está en el viento?