Efraín Borrero E.
Fue total la complacencia del público que abarrotó el Teatro Nacional Benjamín Carrión Mora, el día veinte y tres de noviembre pasado, para disfrutar el lucido y fastuoso espectáculo artístico brindado por la Secretaría de la Defensa Nacional de México, en el marco del Festival Internacional de Artes Vivas Loja,
El show estuvo a cargo de la Banda de Música Representativa del Ejército y Fuerza Aérea, y de un mariachi conjunto. Con maestría armonizaron la música tradicional con ensambles de coreografías de un ballet folclórico. En la apertura, dos cadetes declamadores exaltaron el orgullo mexicano. En total setenta y un músicos y veintiún bailarines presentaron representaciones artísticas y culturales que mostraron la diversidad y riqueza de México.
Siendo ese país invitado de honor de la octava edición del Festival Internacional de Artes Vivas Loja 2023, sin duda que la exhibición cultural puso en alto el nombre del país azteca, caracterizado por vender con lujo la imagen mexicana en todo el mundo. La exministra de Cultura anunció que para el año venidero la Unión Europea será la invitada de honor.
Con un amigo sentado a mi lado compartimos comentarios resaltando la categoría del espectáculo y haciendo notorio que dicha presentación era posible por la amplitud y características del escenario, así como por el excelente diseño acústico.
Por información oficial conocemos que el Teatro Nacional Benjamín Carrión Mora es el escenario cultural más grande, moderno y mejor equipado del Ecuador. Está construido sobre un área de terreno de 12. 845 m2. y tiene capacidad para mil ciento cuarenta butacas distribuidas en una platea baja y dos palcos laterales. Se trata de un teatro multipropósitos que cuenta con aulas para talleres artísticos, un escenario principal y otro post-escénico. Tiene una antesala con una cafetería-restaurante y un corredor para pequeñas presentaciones artísticas.
Al salir del teatro saludé con varios amigos y amigas quienes tuvieron diversas opiniones sobre la realización del Festival Internacional de Artes Vivas Loja 2023, pero fundamentalmente coincidieron en que los espectáculos escénicos fueron muy destacados y que en algunas plazas también se realizaron atractivas presentaciones folclóricas.
Reconocieron el importante aporte de la Academia Nacional de Historia, Capítulo Loja, que tuvo activa participación con la representación y personificación del insigne patriota Manuel Carrión Pinzano, gestor del Gobierno Federal de Loja. Un destacado actor lojano hizo la teatralización haciendo uso de un tipo de poema caracterizado por la tradición española al que se denomina romancero, a través del cual difundió su vida y pensamiento federalista, así como los logros alcanzados. Entusiastamente estuvimos junto a él en plazas y calles recibiendo el aplauso ciudadano.
En definitiva, valoraron el empeño de los organizadores del Festival dirigido a promover un espacio de encuentro, intercambio y disfrute de expresiones artísticas, considerando la diversidad de propuestas escénicas y de públicos, con el fin de impactar de manera positiva en nuestro desarrollo social y económico, a través del arte y la cultura. Todos expresamos el ferviente y sincero deseo porque el Festival sea mucho mejor cada año.
Ese mismo propósito es el que anima a los habitantes de Aviñon, una pequeña ciudad situada al sur de Francia en la que desde hace setenta y seis años se realiza el reconocido Festival de Teatro y Artes Escénicas, hoy constituido en uno de los eventos internacionales más importantes de las artes escénicas contemporáneas, y del que reiteradamente se ha dicho es referente de nuestro Festival Internacional de Artes Vivas.
Aviñón es una linda ciudad a orilla del río Ródano. Tiene unos cien mil habitantes. Cuenta con una universidad que fue fundada en 1303 y conserva como un tesoro su famoso puente medieval sobre el río Ródano, que inicialmente tenía veinte y dos arcos, pero que por la envestida del río sólo han quedado cuatro.
Los cuencanos también conservan su “puente roto”, que es un importante atractivo turístico. Nosotros hemos pensado diferente a lo largo del tiempo, ya que con dinamita y pico y pala derruimos los puentes patrimoniales llamados del cementerio y de la Diez de agosto o del camino a la costa, que fueron construidos con cal, arena y ladrillo siguiendo la técnica de construcción arqueada.
Aviñón es una ciudad cargada de historia porque en el siglo XIV, cuando la llegada de los Papas, se transformó en una segunda Roma, convirtiéndose durante un siglo en el centro del cristianismo occidental. Allí residieron y cumplieron sus funciones siete papas.
Con ese fin se levantó el monumental Palacio de los Papas, uno de los edificios góticos medievales más grandes e importantes de Europa, calculándose que ocupa en total 15.164 m². Sus muros alcanzan más de cinco metros de grosor. El palacio, junto con el centro histórico, el conjunto episcopal y el puente que mencioné, fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
En ese palacio se inició la historia del Festival de Teatro y Artes Escénicas de Aviñón, cuando muchos años más tarde, en 1947, Jean Vilar conoció la imponente edificación y consideró que, en su interior, al aire libre, en el llamado Patio de Honor, podía adaptarse un escenario y graderíos en donde se presenten obras teatrales. Con ese espíritu fundó el festival que durante tres semanas se realiza cada año en el mes de julio, que es pleno verano.
A lo largo de setenta y seis años, de la mano de sus autoridades, los aviñoneses han ido mejorando el Festival a fin de convertir a la ciudad en un gran teatro artístico. Se ha utilizado una veintena de edificios y pequeñas capillas para transformarlos en sorprendentes escenarios. En realidad, toda la ciudad: calles, plazas y jardines, son tomados por artistas de teatro y de otras manifestaciones culturales para disfrute de propios y extraños. Así han logrado que al menos doscientos mil turistas de algunos países de Europa, Asia y África visiten Aviñón durante el festival.
Un detalle que no puede escapar, es que terminado el festival los aviñoneses trabajan inmediatamente en todas las acciones que tiendan a fortalecer su organización para el próximo año. Creo que esa actitud debe ser un buen ejemplo para nosotros.
Loja también es una ciudad pequeña, con doscientos diez mil habitantes, aproximadamente, ya que según el VIII Censo de Población y VII de Vivienda 2022, realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, el cantón Loja tiene en su totalidad 250.000 habitantes, lo que refleja un pobre crecimiento tomando en cuenta que según el mismo INEC la población de nuestra ciudad fue de 180.617 habitantes en el 2010.
Ciertamente que no tenemos la monumentalidad patrimonial de Aviñón, pero somos dueños de una rica tradición cultural que también tiene historia, y hemos marcado algunos hitos a nivel nacional como ciudad pionera; pero, sobre todo, tenemos la capacidad, valor, decisión y apasionamiento para acometer grandes desafíos.
Nuestra urbe es muy atractiva y su gente entusiasta. Contamos con tres prestigiosas universidades. Además del Teatro Nacional Benjamín Carrión Mora disponemos del Teatro Bolívar, Teatrino y Casona Universitaria, Centro Cultural Alfredo Mora Reyes, Teatro Segundo Cueva Celi, Teatro Gran Rex y Teatro Loja, para dar lugar a las expresiones artísticas en general.
Por encima de intereses políticos o mezquinos tenemos que trabajar mancomunadamente y con creatividad a fin de lograr que el Festival Internacional de Artes Vivas Loja trascienda en su prestigio para lograr un significativo posicionamiento nacional e internacional. Para ello es necesario comprender que se trata del mayor certamen cultural de Ecuador y no una feria pueblerina.
Seamos conscientes que, además de generar un gran impacto cultural en la vida de quienes habitamos esta hermosa ciudad, este extraordinario acontecimiento anual nos brinda la posibilidad de un crecimiento turístico, que es la gran industria que dinamiza la economía local a través de diferentes aristas.
En un comunicado, el Ministerio de Cultura y Patrimonio de Ecuador manifiesta que el Festival Internacional de Artes Vivas de Loja (FIAVL) concluyó con más de ciento veinte y cuatro mil espectadores que asistieron a las doscientas cinco actividades desarrolladas por actores y compañías de unos veinte y cinco países, lo cual confirma el aserto precedente.
Decía el insigne lojano Manuel Benjamín Carrión Mora: «Si no podemos, ni debemos ser una potencia política, económica, diplomática y menos —¡mucho menos!— militar seamos una gran potencia de la cultura, porque para eso nos autoriza y nos alienta nuestra historia».
Eso debe entender el Gobierno Nacional para que en el año venidero asigne los recursos económicos suficientes destinados a la realización del Festival Internacional de Artes Vivas de Loja, y no someternos al suplicio del regateo, como ha ocurrido. Los lojanos somos gente altiva y con dignidad que sólo nos arrodillamos ante Dios, como reza nuestro himno.
