
Las ventas informales en la ciudad de Loja siguen en aumento y la delincuencia estaría camuflándose en esta actividad; ante ello, representantes de los comercios formales responsabilizaron al alcalde, Franco Quezada Montesinos, si algún emprendedor es víctima por no acceder a las extorsiones.
Circunstancias
Comerciantes formales del casco céntrico de la 10 de Agosto expusieron su preocupación en la sesión de Cabildo desarrollada el 07 de diciembre de 2023.
Ramiro Patricio Delgado Vallejo, representante de este gremio, señaló que del 100% de ciudadanos que se dedican a las ventas informales, un 10% son verdaderamente quienes salen a buscar día a día el pan para su hogar; pero, el restante (90%), tienen esta actividad camuflada para realizar actos de carácter doloso: microtráfico, trata de blanca, asaltos, robos, hurtos…
“Cuando inició su administración, habían contabilizados solo 20 ciudadanos que hacían este trabajo, pero en este momento hay más de 290 y la cifra sigue en aumento, porque han empezado a llegar personas de otras provincias, especialmente de la Costa”, dijo.
Acotó que el equipo de trabajo no está respondiendo a los ideales que tiene (el alcalde) para Loja y se ve reflejado en el poco esfuerzo que hacen para mantener el orden.
Por ejemplo, la calle 10 de Agosto se ha convertido en refugio de supuestos mendigos, quienes llevan parlantes y hacen un ruido ensordecedor, canes que hacen sus necesidades y nadie controla; y, desde las 13h00 a 15h00, existe venta libre de comida.
Carta
Los comerciantes formales, a través de una carta, también hicieron conocer que “la exalcaldesa, Patricia Picoita, le entregó un casco céntrico limpio y ordenado, porque estaba consciente de que el negocio formal es el que paga impuestos, arriendos y genera empleos —dinamizando la economía de la localidad—; estos impuestos que pagamos los comerciantes sirven para el adelanto de la urbe”.
También que están en total abandono, incluso han sido amenazados por antisociales que buscan dinero fácil, “nos hemos visto obligados a protegernos por nuestros propios medios. Somos familias enteras en amenazas por no ceder a extorsiones y muchas de las veces nos vemos en la necesidad de trabajar tiempo extra para poder cubrir los altos costos de los locales de esta aérea comercial”, enfatizó.
“No es justo que haya dado paso a la informalidad en Loja, incluso a declararlos emprendedores, saturando las calles de vendedores informales; por ello y más lo responsabilizamos, directamente, en caso de que llegase a pasar alguna situación que atente contra la vida de algún comerciante en manos de la delincuencia”.
Por su lado, el alcalde Franco Quezada Montesinos señaló que son problemas heredados y trata de solucionarlos. “Efectuaremos un plan piloto con un estricto control con todas las entidades del Estado en estos sectores, tal como fue en el Festival de las Artes Vivas, para —en cierta medida— dar tranquilidad a la ciudadanía”, afirmó. (I)
