Loja de antaño: cuando la elegancia marcaba las festividades

Vestimenta de gala de los lojanos en épocas de antaño.

Hablar de la Loja de antaño nos transporta a épocas pasadas, cuando los lojanos se engalanaban con sus mejores trajes para celebrar —con entusiasmo y civismo— las festividades de Independencia, así como las de Fundación.

Memorias

En una conversación con Diario Crónica, el padre Nilo Espinosa Sigcho comparte sus recuerdos sobre ese tiempo. Relata que, en aquellos días, no existía distinción entre los “lojanos nativos” y los “campesinos”; todo era uniforme. Las mujeres lucían faldas largas con blusas y pañolones, siendo estos últimos de lana para los habitantes de “Loja del frío”, mientras que en otros lugares eran de hilo, fabricados en Jimbura.

En cambio, los españoles optaban por capas de colores vibrantes y se cubrían la cabeza con gorras, boinas y sombreros adornados con plumas, joyas o medallas. Según Nilo, el cambio en la vestimenta se produjo “no hace mucho”; hasta la década de los 60, cuando las faldas largas eran comunes entre las mujeres, aunque su uso empezó a disminuir.

Durante eventos festivos, las mujeres blancas llevaban peinetas y mantillas, marcando la distinción entre una vestimenta común y una de gala. En estas ocasiones, los hombres vestían de manera elegante con trajes oscuros, camisas blancas y corbatas negras, mientras que las mujeres lucían vestidos amplios y bajos, tacones y sombreros con plumas.

Respecto a la joyería, Nilo destaca que predominaba la filigrana, y las mujeres llevaban modelos exclusivos con perlas finas, antes de la introducción de joyería de menor calidad.

Además, explica que, en Loja, la transición de la vestimenta tradicional a la moderna ha sido notable, influenciada en parte por la moda actual. Sin embargo, reconoce que algunas jóvenes han retomado el uso de faldas largas.

En cuanto a la celebración de festividades en el pasado, Nilo recalca la formalidad y disciplina de la gente.

Llevar un bastón para los hombres o una sombrilla en el brazo para las mujeres era considerado un lujo, reflejando la seriedad y respeto que caracterizaban a esos tiempos.

A diferencia de tiempos pasados, el religioso señala que las festividades en Loja ahora pasan desapercibidas. Incluso, en épocas anteriores, los habitantes de Loja solían congregarse en sus respectivos barrios para conmemorar festividades como la de Independencia, Fundación y el fin de año. (I)