
Lorena Tocto, oriunda del cantón Palanda en la parroquia San Francisco del Vergel, provincia de Zamora Chinchipe, es una mujer cuya pasión por el café se hereda de una familia igualmente amante de esta bebida. Junto a su padre, José Tocto, son los principales fundadores de la marca “Tocto’s Coffee”.
El entusiasmo de Lorena —por el café— la ha llevado a especializarse en el tema, y actualmente se dedican a la producción de café de especialidad y orgánico. Sus fincas, ubicadas a aproximadamente 1.600 metros sobre el nivel del mar, aseguran una taza exquisita y muy solicitada por sus clientes.
Inicios
Los primeros pasos de Tocto’s Coffee, según cuenta José Eduardo Tocto Rivas, uno de los fundadores, fue impulsada por sus raíces, ya que desde su infancia se involucró en la agricultura y, más tarde, en el mundo del café. Hace dos años fundaron su propia marca, transmitiendo esta pasión a sus hijos.
José relata que han participado en diversos concursos de café, como el Bracamoros Coffee, donde constantemente han figurado entre los 10 mejores cafés. A pesar de su corto tiempo en el mercado, su amplia experiencia les ha permitido obtener reconocimiento a escala local y nacional, aspirando a obtener reconocimiento internacional para posicionar su marca en el mercado mundial.
De manera personal, José ha sido galardonado en varias ocasiones, siendo el premio a mejor caficultor periodo 2014-2015 uno de los más antiguos. Dicho reconocimiento lo considera como un halago en honor al trabajo realizado.
Comercio
Lorena destaca que el café que ofrecen es producido de manera sostenible, libre de deforestación, permitiéndoles expandir su mercado a escala nacional en Ecuador. En este sentido, en los concursos han logrado obtener calificaciones superiores a 86 puntos.
En cuanto a la evolución del café, Lorena enfatiza que la ciudadanía aún carece de una cultura cafetera, atribuyendo esta situación a la preferencia por lo más económico, en lugar de apostar por un café de especialidad.
En este emprendimiento, tanto Lorena como José subrayan el valor del trabajo familiar, siendo la clave diaria para producir un café óptimo que satisfaga a los consumidores. (I)
