LA MAGIA NAVIDEÑA

Diego Lara León

¿Cuál es la mejor comida? La que te gusta

¿Cuál es el mejor deporte? Pues el que te emociona.

¿Cuál es el mejor trabajo? Sin duda el que no lo sientes como trabajo.

¿Cuál es la mejor compañía? Obviamente aquella con la que eres feliz.

¿Cuál es el mejor vestido? El que te brinda comodidad.

¿Cuál es la mejor casa? Aquella en la que sientes que eres bienvenido.

¿Cuál es la mejor religión? La que hace de ti una mejor versión de ser humano.

¿Cuál es la mejor manera de celebrar la Navidad? Sin lugar a dudas, existirá tantas respuestas, como personas que la respondan. Como todo en la vida, la respuesta estará influenciada por las creencias, las costumbres, la realidad familiar y los valores que se practican.

Existen personas que viven las fiestas navideñas con nostalgia, porque tienen seres queridos que ya no están o que están lejos, a otros les abruma tanto movimiento de estas fechas, otros disfrutan de los regalos, hay quienes la viven con devoción, también hay quienes no la quieren disfrutar.

No les puedo decir cuál es la mejor forma de celebrarla. Aprovecharé la condición de ser quien escribe este artículo, para decirle como vivo mi Navidad.

La Navidad es natividad, es nacimiento, es renovación: de esperanza, de optimismo, de solidaridad, de dar lo que uno lleva en el alma, es ser feliz haciendo feliz a quien uno ama. Es ese abrazo inmenso con quien uno tiene la dicha de poder abrazar, es dar un detalle a quienes quiere, es el brillo de los ojos y la emoción infantil al recibir un detalle, no importa el regalo, importa el regalar. Es la cena compartida, es la casa llena de bulla y risas. Es dar gracias y elevar una oración, es recordar el portal de Belén, es cantar los villancicos. La Navidad es compartir con aquellos que la vida ha sido injusta, pero compartir, es dar, no lo que, a uno de sobra, sino aquello que le hace falta.

Navidad es familia, Navidad es amistad, Navidad es solidaridad.

Mi deseo es que, en estas fiestas, la magia de la Navidad llene nuestro espíritu de cosas buenas y que seamos capaces de contagiarlo a nuestros semejantes.

No nos quedemos con una palabra sin decir o un abrazo sin dar. Que la celebración de la Natividad nos recargue de energía positiva, nos haga regresar al génesis de la vida, a la familia, a los amigos, a los semejantes.

¡Que la magia navideña se haga realidad y que en esa realidad haya amor y calor de hogar!

FELIZ NAVIDAD!!!

@dflara