En Vilcabamba: El “chamico” busca prevalecer en el tiempo

Juan Carlos Granda, desde los 10 años, está dedicado a la actividad.

En la parroquia Vilcabamba, cantón Loja, se cultiva una planta conocida como “chamico”, sirve para elaborar el tabaco tradicional y natural. Conforme pasa el tiempo, se ha convertido en una fuente de ingreso para algunos nativos del sector, quienes hacen de esta actividad un oficio.

Vilcabamba se ubica a 38 km al sur de la ciudad de Loja, conocida como tierra de los longevos, es también el lugar donde fabrican los “chamicos”. Quizá para las nuevas generaciones este sea un término desconocido; sin embargo, quienes nacieron y crecieron en lugar, saben muy bien de lo que se trata.

Juan Carlos León Granda nació en esta parroquia rural; desde que tenía desde 10 años, ayudaba a su padre Carlos, cuando aún vivida, a cultivar las plantas para luego convertirlas en tabaco. 

En la actualidad, él continúa con la actividad: siembra, cosecha y elabora el “chamico”.

En diálogo con Diario Crónica, contó que, en el barrio Cucanamá Alto, tienen la planta nativa, conocida también como “tabaco habano o negro”.

Proceso

De forma sigilosa, explicó el proceso para llegar al producto final. La faena es laboriosa, inicia con la siembra de la planta, “que se asemeja al café”, cada una de estas plantas produce 20 hojas; luego de cuatro meses, están listas. En este lapso de tiempo, hay que darles el cuidado respectivo.

Luego, debe podarse, limpiar, moler, secar para ir armando los tabacos tradicionales, en una pequeña fábrica artesanal.

Envíos

Juan Carlos acotó: el tabaco tiene gran preferencia en el extranjero. Lo envían, especialmente, a España, por ser un producto sano, sin químicos.

A la semana, producen 10 mil tabacos. Nativos del sector le apoyan en las faenas diarias, convirtiéndose —la pequeña fábrica— en una fuente de trabajo.

Además, le permite sustentar a su familia, “es un medio de vida para mí”. Cada “tongo” cuesta USD 1, y vienen 20 tabacos pequeños, puntualizó.

Economía local

Carlos Ortiz Armijos, nativo del sector e integrante del GAD parroquial, añadió: es una actividad que data de hace décadas.

“Nuestros antepasados lo practicaban y, a manera de herencia, lo sigue haciendo”, incluso la mayoría de personas lo consumen, “porque es saludable”.

Agregó que esta actividad es importante, porque mueve la economía no solo de Vilcabamba, sino de otras localidades cercanas. (I)

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Dato

El costo de cada caja, donde vienen 20 tabacos, es de USD 1.