La fiesta de Navidad en Quilanga

Quilanga, 21 de diciembre 2023

Mi cantón es lleno en tradiciones religiosas y espirituales, que se enmarcar en el espíritu de una religiosidad popular que se arraiga en la tradición histórica y que se fortalece con las fuerzas de la niñez y juventud que toma con esperanza la herencia de la familia que creció bajo la sombra y tutela de sus patrones San Antonio de Padua, en la parroquia de San Antonio de las Aradas, Santa Marianita en la parroquia Fundochamba y San Pedro Apóstol, de la Iglesia matriz de la cabecera cantonal Quilanga.

En torno a estas figuras, los responsables pastorales, junto al sacerdote párroco, forjaron en niños, jóvenes y adultos la fe pro medio de la formación catequética, la asistencia a la eucaristía, el compartir como base de unidad y solidaridad de la familia y la comunidad.

Así, la Navidad que llega en diciembre emerge llena de luz, de preparación espiritual, de novenas, de adecentamiento físico de sus calles y parques que anuncian la presencia de un niño que nace en la historia de cada vida y que cada año, se la recrea en los hogares y plazas públicas con los personajes e implementos que el sagrado libro relata.

Cada familia, a más de su preparación espiritual, que inicia con el domingo primero del adviento, se acentúa con el rezo de la novena en las capillas de los barrios o templos principales, adecúan un lugar especial dentro de su casa para ubicar un pesebre cuyas imágenes principales de José, María, Los reyes, los pastores, los animales domésticos  aguardan el nacimiento del Emmanuel, del Dios con nosotros, anunciado por los profetas por miles de años y que al final de los tiempos se encarnó en una humilde mujer del pueblo con un padre adoptivo, José de profesión carpintero.

Puedo decir que la primera llama que se enciende en el cantón es la fe de los católicos que se doblegan ante la ternura de un niño, se extiende en las luces de colores de ventanas, balcones, calles y plazas que dejan valorar la riqueza y diversidad de colores que elevan la autoestima de los creyente y habitantes que ven la luz, una esperanza de mejores días.

Precisamente, al niño Jesús, el sacerdote y sus fieles, aprovechan en sus oraciones para invocar unidad, solidaridad y fraternidad entre los quilanguenses. Bienvenido ese clamor que llegue al cielo y que debe convertirse en realidad en la tierra, pues, la navidad, no solo es fe, sino, también deben ser obras, así como espiritualmente nos preparamos y vivimos el acontecimiento salvador, también se lo debe experimentar con el prójimo, el que está más cerca de nosotros y que más necesita, los niños y niñas, los ancianos y las personas que viven solas.

La devoción cristiana del pesebre, el pase del niño, la novena en la familia, la misa del gallo, la misa de fiesta son los principales elementos religiosos que se avivan en mi terruño y que hace que propios y extraños queden admirados de una fe viva y eficaz que les da identidad a los habitantes.

INVITO, coterráneos, a recuperar la tradición, fortalecer la fe para poder avanzar, crecer y prosperar, con ese sentimiento propio de un cantón sociedad creyente y pujante.

FELIZ NAVIDAD, MI ABRAZO PARA TODOS Y TODAS.