Pesebre de la familia Betancourt Nole resalta en la temporada navideña

Miembros de la familia.

En el hogar de Rita Maricela Betancourt Nole, la magia de la Navidad cobra vida de manera excepcional. Este espacio se caracteriza por fomentar la unión familiar, y en cada rincón de la casa se siente un ambiente encantador, adornado con los colores de la temporada: rojo, blanco y verde. Desde la ventana, se puede apreciar el espíritu navideño que impregna cada detalle.

Tradición

La tradición navideña en la casa de Rita, ubicada en la calle 18 de noviembre y Catacocha, inició hace más de 15 años. Rita, junto a su madre, María Cristina Nole, se han convertido en las artífices de crear un ambiente navideño, acogedor y mágico —en todo el hogar—.

La decoración, meticulosamente planificada, incluye una armonía de luces de diversos colores, figuras de renos y Papá Noel en movimiento, además de detalles tan sorprendentes como la vajilla, el baño e incluso los cojines de los muebles: todos combinados con el rojo característico de esta temporada.

En diálogo con Diario Crónica, Rita comparte con entusiasmo que, como parte de la tradición familiar, cada año incluyen nuevos objetos a la decoración, obtenidos durante los viajes que realizan en el transcurso del año.

En dichos viajes, están siempre atentas a los productos de los locales comerciales, deseosas por descubrir las últimas novedades que esta temporada tienen para ofrecer.

El pesebre de la familia Betancourt Nole es una creación impresionante, compuesta por más de mil piezas —entre estáticas y con movimiento— que capturan la esencia de diversos oficios relacionados con la época del nacimiento de Jesús.

Estas piezas, algunas incluso dotadas de sonido, crean un ambiente acogedor que hace sentir, a quienes lo visitan, como en casa.

En el pesebre, además de las representaciones de personajes importantes como María, José, Jesús y los Reyes Magos, se destaca la peculiaridad de contar con múltiples representaciones del Niño Jesús. Rita explica que algunos de estos son heredados de su madre, otros son suyos, y algunos han llegado como regalos, formando parte esencial de la escena.

Asimismo, revela que la tarea de armar el pesebre le lleva hasta tres semanas, ya que se dedican a cuidar meticulosamente cada detalle para asegurar que todo quede hermoso. La dedicación y el amor que ponen en esta tradición anual se reflejan en la majestuosidad y la atención a los detalles que lo caracterizan.

Como parte de su tradición, la familia Betancourt Nole dedica tiempo a rezar la novena y, en la Nochebuena, se congregan con parte de su familia para llevar a cabo un programa especial que incluye a las nuevas generaciones familiares.

Este 2023, Rita comparte con entusiasmo que han decidido incorporar nuevas dinámicas, como el intercambio de regalos mediante el amigo secreto y la proclamación de príncipes y princesitas de Navidad.

Además, destaca que el 25 de diciembre tienen planeado reunirse con algunos miembros de la familia para compartir momentos tan esperados después de un largo tiempo sin encuentros presenciales.

Rita subraya la importancia de diciembre en sus vidas, ya que este mes les brinda la oportunidad de estar junto a sus seres queridos, algo que no experimentan a lo largo del año, cuando la comunicación se limita a las pantallas de los teléfonos celulares.

Asimismo, la tradición de desmontar el pesebre en febrero revela otro capítulo significativo en la vida familiar. En este mes, todos los parientes que llegan a Loja, específicamente a la casa de Rita, se congregan para llevar a cabo una misa en honor a los niños Jesús, fortaleciendo así los lazos en un gesto de fe y unidad.

Mensaje

Como mensaje navideño, Rita hace un llamado a la unión familiar, instando a que, tanto en estas festividades como a lo largo del año, se construya un cimiento sólido de amor y conexión entre los seres queridos. (I)