El infierno me espera complacido y elegante, porque en vida fue coqueto y muy pedante

¡Ahí les voy!

Aunque me haga el quite y me esconda en la montaña

me hallarán los violentos de mis hijos,

me darán palo sin misericordia

hasta la muerte, el instinto no me engaña.

Me sacarán el último centavito

a manera de testamento

¡Y así, en un zas! en un momento

marcaré calavera, ya estoy frito.

Pensaré en los millones de dolaritos

que tengo para dejarles a los malosos,

a los cientos de necesitados

que me miran con hambre y lagañosos.

Empezaré a barajar los nombres más certeros

de hombres y mujeres conocidos,

a manos llenas dejaré mis penas

y dolores entre ruido y aguaceros.

El paisaje es montonero y profundo

con rostros que me piden mis centavos,

parecen buitres, hienas, pavos

que exigen su pedazo de guargüero.

Al muñeco de cartón dejo dinero en saquillos

y mis ganas estrechas para que haga

sus cárceles y ponga en purga eterna

a los hombres mentirosos y más pillos.

Suerte, suerte en tu trayecto

que se torna negro como el cerro,

suerte y money para tus obras pensadas

ojalá no te quedes solo en proyectos.

La tarea es dura como la roca,

es inmensa impregnada de violencia,

busca, busca, ayuda en tu mandato

que nos ganan los asaltos y la coca.

Qué diré de los diputados elegidos

por la turba de los cuervos en acecho,

hagan algo, digan algo, alcen el pecho

y subsistan entre el himno y la bandera.

Leyes quieren, leyes dejo por montones

que las pongan al servicio de los hombres

y mujeres que se rajan día a día

bajo el dolmen de negros nubarrones.

Paz bendita, paz a manos llenas a los vientos

voy dejando en este burdo testamento,

paz cocida con el barro de la gloria

sobre cuerpos que se tejen en lamentos.

Criminales, delincuentes por doquier

se confunden con el grueso de la gente,

intentando esconder su caradura y malvivir

con puñal que nos trae gran sufrir.

Dejo escuelas en el filo de la noche

para el alma de los pobres ignorantes,

que sucumben entre el dólar mal ganado

y las fauces de los fríos y soroche.

Policía con el polvo entre uniformes

se divisa en sus bolsillos repugnantes

se hacen grandes y tediosos contra el pueblo

cuando el pacto con la mafia en muy enorme.

Los alcaldes con apenas diez centavos

no hacen nada por sus pueblos y ciudades,

vale más la burocracia tan obesa

que el trabajo, la madera y cuatro clavos.

Quién dirá que sus espaldas son de suerte,

que trabajan solamente a medio gas,

sin la estrella centellante de sus nortes

cuando ronda una alambrada en plena muerte.

Dejaré para los chicos concejales

energía, paz, trabajo y dignidad,

pero alumbren con sus luces de bondad

sobre el pueblo que confía en sus acciones.

Van y viene los altivos personajes

de esta patria reclamando al viento vano

reivindiquen la memoria colectiva

sin entuertos ni tediosos concertajes.

Voy dejando con mi letra más pequeña

viento, luz, claridad, perseverancia

para todos los lojanos que trabajan

bajo el sol y en la cara más risueña.

Periodistas que se venden por dinero

veo a diario en la cresta de las calles,

veo, veo, pienso, luego yo les dejo

apretados de la cuerda al avispero.

Sinvergüenzas, femicidas y otras hiervas

van detrás del perdón y los amparos,

piden mucho, lloran, mienten, no convencen

a mi facha y más me enerva.

Dejo palas, barretones y trabajo

en las calles para todos los desventurados,

enfermizos, desplazados y vencidos

para ver si se levantan desde abajo.

La paciencia se termina y este pobrete

ya no tiene más que el hueso de sus manos,

la esperanza al filo del retrete

y la obsesión de cambio positivo.

Dejo huellas, dejo aliento, dejo todo

en los límites del antro y sus atajos,

dejo el alma sin película espantosa

y me marcho al infinito codo a codo.

Letanías

A Quezadita 10 de brillos

…que haga obritas mi Señor.

Al mote con chicharrón

…dale un puestito mi Señor.

A los diputados de Loja

…dales proyectos mi Señor.

Al gobernador de Loja

… dale patrulleros mi Señor.

A los policías de Loja

… dales palo mi señor.

A los militares del país

… que dejen el voly mi Señor.

Al niño Quaker

… dale verbo mi señor.

A mi nieto el Alvarito,

…que pague al SRI, mi Señor.

A los taxistas de mi Loja,

…que desaceleren mi Señor.

A la directora de educación,

…ya cámbiala mi Señor.

A los jefes del gobierno de Lasso

…ya reemplázalos mi Señor.

Por: el Gobernador de vainas.