¡Me voy a paso de pena arrastrando pesada cadena!

Entre llanto y desconsuelo,

con mis ojos incendiarios,

voy buscando un buen notario

para hacer del muerto un duelo.

Se hace chúcaro el abuelo

redactando el testamento

y gustoso ya presiento

que nos deja caramelos.

Hijos míos del desmadre

yo les dejo mi dinero,

que robé con mucho esmero

a mis tíos, a mi padre.

Sin un perro que me ladre

bajo el manto de la noche

me retiro por fantoche

sin puñal que me taladre.

A Noboa presidente

que empezó su presidencia

yo le dejo más presencia

y discurso convincente.

Este pícaro nos miente

cuando dice que Alvarito

ya no adeuda un dinerito

en las rentas exigentes.

A mi pobre desterrada

al lejano Medio Oriente

yo le dejo en plena frente

la señal de “descolada”.

Fue sonora cachetada

el mensaje de Nobita

que le dijo: mi bonita,

te me vas y muy soplada.

Ayayay al gran padrino,

palo grueso de don Lasso,

yo le dejo por si acaso

un grillete de platino.

¡Qué señor para ladino!

a pesar de sus añotes

yo lo cuelgo del cogote

por fregarnos el destino.

Al señor expresidente

yo lo dejo con arresto,

y si quiere yo le presto

Mi bastón de hierro ardiente.

Sí señor, es sorprendente

que no ha sido vinculado

al supuesto peculado

en contratos emergentes.

A montón de asambleístas

que trabajan en gallada,

dejen ya la payasada

y trabajen más realistas.

En amarre son artistas

como antaño, nada es nuevo

yo les dejo medio huevo

y les quito lo arribistas.

A pesar de que a la fecha

por lo menos hay acuerdos,

han dejado de ser lerdos

y tan lentos como mecha.

Sepan bien que me despecha

sus absurdas componendas,

y otras formas de trastienda

con la pútrida derecha.

A mis guambras ambulantes

que con ventas van y vienen

yo les dejo, pues no tienen

mis modales… petulantes.

Yo les dejo en un instante

en buen sitio reubicados,

respetuosos, bien peinados

sin la pinta de maleantes.

A las chapas nacionales

—no a toditos, por su puesto—

yo los dejo con arresto

por portarse irracionales.

Hay algunos criminales

que han pactado con el narco,

que han metido droga al barco

en los puertos principales.

A Quezada, 10 de brillos,

yo le dejo más trabajo

porque vas de arriba a bajo

apretando al pajarillo.

Hijo mío, más capillos

te daré para mi Loja

que se tuerce y se sonroja

con tan solo baratillos.

A mis lindos concejales

yo les dejo un calendario

para ver si van a diario

al trabajo bien puntuales.

En las redes principales

se asegura que hacen poco

y se ponen bravos, locos

en la radio o en canales.

A mis hijos muy sabidos,

del gobierno de don Lasso,

que prosiguen paso a paso

yo los dejo perseguidos.

En los puestos consabidos

siguen ellos calladitos,

no los cambian, pobrecitos,

ni les llegan los despidos.

Esta Loja está en las garras

de las bandas delictivas

que con formas coercitivas

nos han puesto, pero en marras.

Yo les dejo mi guitarra

y pedrada en plena cresta

a la mafia que indigesta

la paciencia y nos embarra.

¡A la paila!

Por: Tico Tico