
Boris Salinas Ochoa lleva alrededor de 27 años en el mundo de la escultura. Una de sus primeras obras, que le marcó y le iluminó a seguir fue una -maternidad con el pensamiento hacia el futuro incierto-. Ahora sus efigies llegan a todo el mundo.
Trayectoria
Su gustó por el arte viene desde niño, antes de los 5 años ya realizaba dibujos. “En aquella época el mejor regalo que podía recibir era un lápiz y un cuaderno” que le permitiera dibujar, demostrando su talento y su pasión por esta actividad, dijo el artista en exclusiva para Diario Crónica.
Tras salir de la secundaria (Colegio Adolfo Valarezo) logró prepararse en la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), en donde obtuvo la licenciatura en Cerámica y Diseño. “Fue difícil iniciar debido a que de las aulas universitarias no se aprende mucho, tuve que autoformarme y, gracias a mi esfuerzo y dedicación, puedo hacer lo que más le gusta”, acotó.
Retratos
A los 23 años empezó a elaborar las esculturas, luego de una auto preparación exhaustiva siguiendo la guía de los grandes maestros, logró casi la perfección. “Una de las primeras esculturas que realicé y que me marcó mucho, porque me dio la pauta para seguir mi camino, fue una maternidad caminando con las manos hacia atrás, la misma que estaba pensativa de su futuro incierto-”, refirió.
Al no tener horno para quemar las imágenes empezó a experimentar y lo hizo a leña; fracasó muchas veces hasta que logró dominar la técnica, que la ejecuta cada vez que realiza un proyecto: utiliza la mejor materia prima de diversos sectores de la ciudad de Loja y las parroquias.
Exposiciones
Boris Salinas mencionó que tiene alrededor de 50 exposiciones individuales y más de 300 colectivas. Sus obras han llegado a varias partes del mundo: Europa, Asia, Norte América, Centroamérica y Sudamérica.
Desde siempre ha desarrollo estas actividades con mucha pasión, buscando a través de sus acciones defender el medio ambiente y, sobre todo, demostrar el amor que tiene por la naturaleza y la lucha social.
Casa museo
En la actualidad, otra de sus pasiones es el bien inmueble “Ñaña Casa Museo”, proyecto que abrió sus puertas hace 5 años por insistencia de la ciudadanía —al principio nació por amor a sus padres, es decir, para cuando ellos lleguen a casa la encuentren un poco más cambiada—. “Este espacio permite efectuar actos sociales que de alguna manera u otra no tienen cabida en entidades públicas”, puntualizó. (I)
Sus hijos: Natalia Salinas es amante del arte a través de la acuarela; y, su hijo, Gabriel Salinas, retratista.
Dato
Estudió la primaria en la Escuela Alejandrino Velazco, secundaría Colegio Adolfo Valarezo y en la UTPL obtuvo el título en Cerámica y Diseño.
