Mishque: la “dosis” de salud que cautiva a los paladares

El valor de esta bebida va desde los USD 0,50 hasta los USD 10.

El mishque es una bebida tradicional que se obtiene de los pencos de agave maduros; en la actualidad, estas bebidas aún siguen siendo consumidos por los ciudadanos, aunque no con la misma frecuencia con la que lo hacían antes.

Preparación

En diálogo con Diario Crónica, Fany Paccha de la red agroecológica de Loja, destaca que el mishque es una bebida que contiene alimentos y nutrientes beneficiosos que contribuyen al fortalecimiento del organismo. Además, a partir del mishque se pueden obtener derivados como la miel de mishque, guajango, y la bebida de mishque para los riñones.

La emprendedora subraya que la bebida es rica en vitaminas A, B y C, así como en hierro y calcio, convirtiéndola en un complemento alimenticio ideal para la salud general.

En cuanto a la elaboración, Fany explica que se extrae una hoja del penco, luego la raspa para obtener un líquido, pero —como requisito obligatorio— la planta debe tener 14 años para estar lista para el consumo. Es importante mencionar que, durante 3 meses, diariamente, la planta produce el líquido necesario para la preparación del mishque.

En cuanto al consumo, enfatiza que el mishque crudo beneficia a los riñones, mientras que una vez hervido, proporciona beneficios para los huesos, previene la artritis, alivia dolores de espalda y combate resfriados.

Según sus recomendaciones, el consumo ideal es un vaso diario en ayunas, ya sea en su forma cruda o hervida. Fany comparte que aprendió la preparación de la bebida de sus padres, quienes le enseñaron cómo extraer el líquido del penco durante su crianza.

Con su amplia experiencia en la preparación, la comerciante señala que esta bebida ya no es tan popular como antes; sin embargo, expresa que aún hay gente que opta por consumirla. (I)

Dato

Fany manifiesta que, con el surgimiento de las nuevas tecnologías, hay quienes tumban los cercos de madera por lo que, en su caso, su familia ha optado por recuperar las cercas vivas manteniendo las plantas de pencos para continuar con la elaboración del mishque.