
La situación económica está afectada por la inseguridad que azota al país, y Loja no es la excepción. Estiman pérdidas que superan los USD 2 a 3 millones en la ciudad Castellana.
Circunstancias
El presidente de la Cámara de Industrias de Loja, Diego Lara León, destacó, en Diario Crónica, que la situación es preocupante; la incertidumbre e inseguridad en la que se vive es una enemiga del sector productivo y las inversiones que se realizan tanto extranjeras como nacionales se ven frenadas.
“La escalada en la violencia que se vive desde el martes 09 de enero —por grupos delincuenciales— frena la economía, porque los negocios cierran más temprano, ciertos sectores como el turismo, área de eventos, comercial tienen que reducir sus horarios de atención y entramos en un proceso de recesión económica”, dijo.
Agregó que la afectación es enorme, la misma que viene desde varios años atrás: 2019, paralización; 2020 pandemia; 2022, paro nacional; y, 2024, escala de inseguridad. “Varios millones de dólares se perderán sin la posibilidad de recuperarlos, y eso desemboca —lamentablemente— en desempleo, porque las industrias y emprendimientos no pueden crecer sus niveles de ventas y tienen que reducir personal, siendo esta arista una de las causas de la grave crisis de inseguridad que existe en el Ecuador”, refirió.
No hay una cuantificación de las pérdidas, pero si se ve similar a lo que sucedió en 2019 y 2022 con las paralizaciones, solo la ciudad de Loja tendría una afectación cercana a los USD 2 o 3 millones diarios; si superamos más de los 2 meses con esta situación temen que el impacto será grande e irrecuperable, por ello, están articulando con las autoridades para que haya seguridad en las carreteras, especialmente de la Costa, donde varias empresas han sido víctimas de la delincuencia y permita abastecerse de materia prima para luego enviar el producto terminado a los diferentes mercados.
Por su parte, el economista Leonardo Izquierdo Montoya afirmó a este medio de comunicación que la situación económica es aguda en el país, recordar que, en la actualidad, uno de los grandes problemas es el desempleo, el cual se complicó más en el momento que arribó la pandemia, en donde se creó la necesidad de un endeudamiento externo, que recrudeció aún más las cuentas fiscales de la economía ecuatoriana.
“Con el presidente Guillermo Lasso, la situación no cambió”: se priorizaron las cuentas macro para mantener un riesgo país estable y que los acreedores internacionales vean que la situación financiera en el Ecuador estaba equilibrada, lo cual —aparentemente— se consiguió, pero los impactos a la economía fueron graves, porque la recuperación del empleo no se dio y en estos momentos 3 de cada 10 tienen empleo.
“Hoy en día la inseguridad y la situación dramática que vive el país se va a recrudecer, es más ya se está viviendo una tercera ola migratoria, la cual se fortalecerá en los próximos meses; no solo por la inseguridad sino por la débil situación económica”, puntualizó.
Es necesaria la liquidez, pero —al no ver consumo o al debilitarse por las medidas restrictivas— mucha gente no podrá vender sus productos o estarán a medio servicio, ocasionando un impacto fuerte y dependerá del tiempo que dure esta situación.
Espera que el Gobierno tome buenas decisiones porque “la economía no aguanta más”. (I)
