
La situación que vive el país mantiene en alerta a varios sectores productivos de Loja y el país. El estado de excepción y otras restricciones ocasionan limitación y cierto temor ciudadano para desarrollar determinadas actividades habituales.
Ecuador está inmerso en un “conflicto armado interno”, según declaró el reciente martes 09 de enero, el presidente Daniel Noboa.
El mandatario ordenó a las fuerzas militares restablecer el orden en las calles, después de algunos hechos violentos registrados en algunas provincias del país.
Esta situación causó una alarma generalizada en la urbe lojana; durante la jornada de ese día, en horas de la tarde negocios cerraron sus puertas y la transportación suspendió el servicio, en ciertos recorridos nocturnos.
Ambiente
Durante la jornada de ayer miércoles, existió un ambiente de más calma y tranquilidad. Sin embargo, existe incertidumbre en varios sectores económicos de la urbe lojana.
La conmoción interna que afronta el país, preocupa al sector hotelero, turístico, comercial y de transporte. Diario Crónica recogió algunos criterios en torno a las implicaciones económicas que conlleva.
Sócrates Carrión Villavicencio, presidente de la Mesa Turística de Loja, dijo que existe una intranquilidad generalizada.
Algunos huéspedes, quienes visitaban Loja durante estos días, por motivos de trabajo o turismo, abandonaron la ciudad para regresar a su lugar de origen. Asimismo, las reservas planificadas para los próximos días, fueron canceladas.
El dirigente aseveró que la situación es más compleja, porque al acercarse el feriado de carnaval, del 10 al 13 de febrero, al vivir el país un estado de excepción por 60 días, causa restricciones de movilidad y la gente tiene temor de viajar.
Carrión Villavicencio realizó un llamado a la unidad de los ecuatorianos para que la calma vuelva al país.
Transporte y comercio
En la transportación también existe inquietud. Vicente Obando Calderón, presidente de la Cooperativa Nambija, explicó que, el servicio se cumple con normalidad.
Pero, estarán atentos a cualquier inconveniente o alarma a presentarse, para adoptar otras decisiones. Acatarán los horarios establecidos en terminales terrestres, desde las 05h00 hasta las 23h00.
En el comercio también la situación es incierta. María Alejandra Macas precisó, “preferimos cerrar el local más temprano, a fin de evitar cualquier hecho delictivo que pudiera ocurrir”. También mostró su preocupación por pérdidas en las ventas. (I)
Dato
El estado de excepción rige por 60 días; inició el pasado 08 de enero.
