
Tratar a los pacientes con VIH/Sida durante 13 años, conocer sus vidas, sentimientos, responsabilidades y sueños, es el trabajo de Jorge Yaruqui Carrión, responsable de la Unidad de Atención Integral a Personal Viviendo con VIH/Sida del Hospital General Isidro Ayora.
Trayectoria
El especialista lleva 35 de servicio y está a punto de jubilarse. Es el primero de cuatro hermanos.
En diálogo con Diario Crónica señaló que la primaria la realizó en la Escuela Miguel Riofrío, secundaria en el Colegio Bernardo Valdivieso y, en la Universidad Nacional de Loja, estudió Medicina; luego fue enviado a la parroquia Mangahurco a efectuar la rural.
Inició su vida profesional en el barrio Llaco de la parroquia Tenta, cantón Saraguro, posterior ganó el concurso de méritos y oposición e ingresó con nombramiento a laborar en la ahora Clínica Hospital Municipal Julia Esther González Delgado; posterior paso a ser responsable de distrito de Gonzanamá y Quilanga, y más tarde regresó a la casa de salud.
“A los 14 años de prestar sus servicios en cargos administrativos, le dieron la oportunidad de ser parte de un programa piloto de apoyo a los adolescentes en el Hospital General Isidro Ayora. Empezaron brindando atención 2 horas en la mañana y 2 en la tarde para que haya oportunidad para atender a toda la juventud”, dijo.
Acotó que desde el 2007 empezó a atender, de a poco, a personas con VIH/Sida, intercalando la atención con el área de jóvenes, hasta que en el 2011 se hizo cargo del Unidad de Atención Integral a Personal Viviendo con VIH/Sida del Isidro Ayora; la recibió con 38 pacientes y ahora han detectado más de 1.000 casos, aunque solo atienden, por ahora, a 600.
Valores
Jorge Yaruqui mencionó que atender a los pacientes ha sido muy interesante, porque hemos aprendido mucho de ellos; a valorar el lado humano, respetar su ideología, sentimientos, pensamientos y preferencias.
“Una de las cosas que me ha marcado dentro de mi trayectoria es conocer verdaderamente seres humanos y ver la valentía de mucha gente de tener más empatía con las personas que viven con el VIH. Hemos abolido un 60% de estigma y discriminación”, puntualizó.
Anécdotas
Afirmó que ha conocido mucha gente en las atenciones, pero dos personas han marcado su vida. La primera, una usuaria de Zumba: ella abandonó el tratamiento por dos años, pero cierto día le llamaron de la Unidad de Atención Integral del Hospital Enrique Garcés de Quito, comunicándole que allí estaba la mujer en busca de ayuda. “Fue trasferida a Loja en pésimas condiciones; sin embargo, se aferró a la vida y logró recuperarse”, añadió.
También, en el Hospital, ciertos doctores no cumplieron con el procedimiento del tamizaje de mujeres gestantes y nació un niño con VIH; actualmente, el niño está en noveno de básica y recibió la terapia psicológica con la preparación de revelación de diagnóstico. “Él es cariñoso y muy amable, lo cual nos demuestra que debemos sonreír a la adversidad”, concluyó. (I)
DATO
La mayor población que atiende es entre 20 a 49 años de edad; de ellos, un alto porcentaje son hombres.
Existen 12 esquemas para dar tratamiento a una persona con VIH/Sida.
Un 92% de casos toma una sola tableta diaria (Tenofovir, Dolutegravir).
