NO CLAUDICAR POR MIEDO

Por Ruy Fernando Hidalgo Montaño

Nuestro país, desde el 09 de enero, vive momentos de dramatismo nunca antes vistos, desde que tengo memoria. Todo esto ocasionado por bandas delincuenciales que han sembrado el terror en varias ciudades logrando implantar la cultura de la violencia en las calles, de esta manera pretenden amilanar no solo a los ciudadanos comunes, sino al estado en su conjunto.

Pero en un hecho inédito en la historia del Ecuador y luego de la toma de las instalaciones de un canal de televisión por un grupo delictivo armado hasta los dientes, el presidente Daniel Noboa mediante decreto declaró un estado de conmoción interna a lo largo y ancho del territorio nacional, citando en el mismo decreto a varias bandas vinculadas al narco tráfico y otros crímenes, categorizándolas como terroristas y convirtiéndolas en objetivo militar. Esta acción decidida de nuestro mandatario merece todo el respaldo ciudadano, ya era hora de virar la página de los recurrentes toques de queda tan de moda en el gobierno anterior y que a la larga demostraron su ineficacia, ahora se le ha sumado acciones más directas contra la delincuencia organizada lo que debilitará las estructuras de estas bandas, más no las aniquilará por completo, eso debemos tenerlo muy claro, pues para lograr su total erradicación se necesita un proceso largo y sostenido destinando ingentes recursos para la lucha contra estas poderosas organizaciones.

Por el momento, debemos mantener una actitud valiente y de total apoyo a las fuerzas del orden desplegadas en las ciudades de todo el país, que cuidan de nuestra seguridad y la de nuestros bienes. Es importante no caer en lo que quieren los pillos que es tenernos sometidos cautivos en nuestras propias casas, presas del pavor, que ellos desean instalar en la rutina diaria de la población. No estoy diciendo que no hay que tomar ninguna precaución para salir, sería absurdo hacerlo, lo que digo es que, tratemos de hacer lo que habitualmente hacemos en la medida de lo posible, sin descuidar para nada la seguridad personal de otra manera, sería darles gusto a los malandros y dejar que tomen el control hasta de nuestros actos más simples de nuestras vidas.

Ya tenemos bastante con que estas mafias hayan permeado todos los poderes del estado, estamos hartos de tanto vandalismo corroyendo las estructuras morales de nuestra sociedad, hay que aprovechar estos instantes de unidad que vive la patria para proyectarnos a un futuro de más afinidades y menos diferencias, despojándonos de cualquier cosa que nos divida, fortificando las cosas que nos unen

Hoy nuestra tierra es una causa común necesita que la liberemos de tanta lacra humana con afanes de adueñarse de todo por lo que siempre hemos luchado gozar y disfrutar en paz de libertad. Si claudicamos por miedo, ganan ellos.