
En el agua cruda de quebradas o de ríos existe infinidad de microorganismos que deben ser separados —para que el líquido vital sea apto para el consumo humano—. Un médico local relata las múltiples enfermedades que conlleva consumirla contaminada; y, por su lado, desde la Municipalidad indican que la que distribuyen en la ciudad, es segura.
Circunstancias
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el agua contaminada contribuye a la transmisión de enfermedades como el cólera, huesos quebradizos, manchas en los dientes enfermedades diarreicas, disentería, hepatitis A, la fiebre tifoidea y la poliomielitis; a escala internacional, de cada 100 pacientes ingresados en hospitales, de 7 a 15 personas van por males relacionados con este “detonante”.
Para el especialista en Medicina General, José Andrés Tillaguango Acaro, este tema es una problemática que no se ha logrado solucionar en ninguna parte del país —y menos en Loja—. “El líquido vital para consumo humano, sobre todo si procede del subsuelo, puede contener arsénico y fluoruros, y cantidades elevadas de otros productos químicos como plomo, a causa de la lixiviación de tuberías de conducción”, refirió.
“No existen datos oficiales que indiquen la cantidad de personas inmersas en la problemática, pero el empleo de agua sin tratar puede llegar hasta el 50% en zonas rurales, mientras que en las ciudades es del 25% o más”, dijo.
La Encuesta Nacional de Desnutrición Infantil (ENDI) muestra que gran parte de los niños de todas las provincias del país consumen agua contaminada y tienen presencia de la bacteria E. coli; en Loja está sobre los 31,6%.
“Es una situación preocupante porque existen barrios, especialmente periféricos, que no poseen agua potable, sino entubada —que en ningún momento es tratada—; allí, la Municipalidad debe actuar. El conflicto se incrementa en los cantones, donde el control es menor por parte de las autoridades”, puntualizó.
Tratamiento
La Unidad Municipal de Agua Potable (Umapal) de Loja informó que el proceso de tratamiento es largo, porque tras la llegada —desde las captaciones hacia la planta— ingresa a las piscinas de sedimentación, donde los flóculos más densos que quedan y sale el agua más cristalina.
Después de la sedimentación, pasa a la etapa de filtración, en la que se retiene todos los flóculos pequeños o livianos; posterior, pasa a la desinfección donde utilizan un químico capaz de eliminar bacterias, microbios y compuestos orgánicos e inorgánicos; y sale lista para el consumo humano.
María Cristina Vélez, encargada de la Planta de Tratamiento de Agua Potable de Carigán, mencionó que el análisis del agua lo realizan cada hora, con ello garantizan que es adecuada para el consumo, por ejemplo, se controla el color, la suciedad y el pH. La norma con la que se trabaja en el Agua potable es la INEN 11-08, que significa: “apto para consumo humano” y da fe de que el líquido vital que llega a los hogares es de excelente calidad. (I)
Recomendaciones
*Hervir el agua antes de beberla
*Si es agua entubada, verificar que en las partes altas no haya animales.
*En tanques de reserva, clorar en agua para eliminar los microorganismos.
