Ruidos ensordecedores en Loja: ordenanza aspira frenar el problema

Parlantes en los negocios, a alto volumen, generan malestar en la ciudadanía.

En la ciudad de Loja, se ha vuelto común escuchar ruidos ensordecedores provocados por música estridente, automotores, alarmas y juegos pirotécnicos, porque no existe un control de esta problemática. Edil proponente menciona que la iniciativa busca frenar esta situación, vía ordenanza.

Circunstancias  

Todos los años, el 03 de marzo, se celebra el Día Internacional de la Audición, una fecha que pretende concienciar a la población acerca de la importancia de cuidar y proteger la salud auditiva; lamentablemente, ruidos altos provienen de muchas fuentes: vehículos, motos, alarmas y más, pero lo que ha proliferado en el casco céntrico de la ciudad de Loja es la colocación de parlantes en las afueras de los negocios con música a todo volumen: ese es el caso de almacenes de electrodomésticos ubicados en el sector del Parque Simón Bolívar.

El concejal Santiago Erráez Veintimilla, proponente de la ordenanza, señaló a Diario Crónica que el proyecto de “Ordenanza de protección contra la contaminación originada por fuentes fijas y móviles”, fue analizada en primer debate, la tarde del viernes 01 de marzo de 2024, luego de 9 meses de haber sido presentada y pasado por todos los departamentos.  

“Esta normativa ya existe en otras ciudades como Quito, Guayaquil y Cuenca, por lo que en nuestra ciudad se trabajó para sancionar a las personas que ocasionan ruidos con altos decibeles a través de motocicletas, pito de los vehículos, alarmas que las viviendas que están sonando todo el día, pirotecnia, fábricas y, particularmente, los parlantes en las afueras de los negocios”, dijo.

Estos últimos causan incomodidad y malestar de las personas que circulan y trabajan en los alrededores. “Una cosa es colocar música a cierto volumen para hacer ameno el ambiente comercial, pero otra, es pasar a la exageración con altos decibeles de ruido, que pueden provocar afectaciones en la audición de la ciudadanía”, acotó.

Sanciones

La norma establece sanciones de leves hasta graves, es decir, desde una notificación verbal y culminando con una multa pecuniaria, “caso contrario, los ciudadanos no acatarán”; además, los dispositivos para medir el ruido serán comprados con los mismos ingresos de las sanciones que paguen a los infractores.

Situación

Los transeúntes consideran que esta problemática es evidente en el cantón, y, hasta el momento, no hay ningún control.

A decir de Juan Moreira, quien posee un negocio de ropa en la calle 10 de Agosto, en la ciudad de Loja, los vecinos —también comerciantes— en horas de la tarde sacan parlantes de gran tamaño para animar a las personas a comprar en sus negocios. “El ruido que efectúan es estridente y, cuando un cliente llega, casi no se lo puede escuchar. Este no es el único caso; en varios negocios, así como motos y vehículos se repita la misma situación”, afirmó.

Daños

El alto ruido puede provocar serios daños; según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las causas de pérdida de audición y sordera vienen de dos situaciones:  congénitas y adquiridas.

Esta última puede ser por enfermedades, infecciones, el uso de determinados medicamentos o la exposición a ruidos muy elevados en el trabajo o en momentos de ocio. (I)