A la memoria del soñador Luis Freire Poma

Por: Luis Carrión Mora

Dos fenómenos naturales que se presentaron en la provincia de Loja en la década del sesenta, la no presencia de lluvias empezó en los años 68 y 69 y el terremoto de 1970 agudizó más el problema. En el primer caso era escasa la producción agrícola, nadie sembraba porque todo estaba seco, empeoraron los pastizales para el ganado. Se observaba columnas de ganado vacuno interminables, prácticamente desnutridas. En ese estado, negociantes arriesgando sus ahorros compraban estos animales para llevarlos al Oriente.

En el segundo caso, eran las 23 horas del 10 de diciembre, vino un fuerte ruido, inmediatamente empezó a temblar la tierra, muchas casas fueron al suelo, las paredes de mi hogar se desplomaron donde vivía con mi dos hijos y mi esposa, avanzamos a correr por la puerta trasera y nos salvamos de morir. En aquel tiempo yo era docente y viví el episodio del terremoto, los moradores dormían en la cancha ya que la tierra tembló durante cuarenta días, el pánico y terror era una pesadilla, se rezaba todas las noches. Cuando empezó a llover, se descansaba en los corredores, temblaba la tierra y se dormía en el patio, fuera de la casa.

Representación de escena sobre el terremoto de 1970. Foto generada por IA.

En esta serie de trágicos acontecimientos, familias enteras empezaron a abandonar sus casas y deambulaban los domingos solicitando caridad, llevaban animalitos, esperando que algún vehículo los llevara a otros lugares. Esta serie de hechos los narro porque los viví.

La segunda parte de este relato el recibí de los primeros moradores de Pedro Vicente Maldonado y algunos colegas que conocí en el camino. Junto con el Lcdo. Vicente Guerrero Celi, realizábamos actividades académicas en el Centro Asociado a la Universidad Técnica Particular de Loja que funcionaba en Pedro Vicente Maldonado y la segunda vez visité a este cantón en sus fiestas de aniversario en representación del Consejo Provincial con la participación del grupo de danza y el coro de Cámara perteneciente a eta institución. En esta época pude observar en el desfile cooperativas agrícolas y ganaderas cuyo nombre era la mayoría de los cantones de la provincia de Loja.

Estas escenas había visto el ingeniero Luis Freire Poma, en ese entonces su padre el mayor Luis Freire del Castillo, cazado con una distinguida dama celicana, la señora Orfa Poma Martínez era la máxima autoridad militar de la Provincia de Loja y al conocer el drama, y conmovido por estos sucesos, inmediatamente dispuso que lo vehículos militares recojan  a las personas que sufrieron el embate de la naturaleza y las llevaran a Quito para darle albergue en el cuartel Rumiñahui dela capital, hasta subsanar estas circunstancias .Pasaron 15 días o quizás más, el problema se agudizaba por varios factores en la economía del país.

El ingeniero Freire como funcionario del Ministerio de Agricultura y Ganadería conocía la amplia región del noroccidente de la Provincia de Pichincha, además era partidario de que la salida al mar era fundamental para la capital de la república, uno de los grandes sueños de Pedro Vicente Maldonado, un gran científico, astrónomo, topógrafo, oriundo de Colta, Riobamba, principal colaborador en la Misión Geodésica Francesa.

Retrato de Pedro Vicente Maldonado por Enrique Gomezjurado.

Todos estos parámetros llevaron al ingeniero Freira a tomar la decisión de llevarlos al mejor lugar que garantizaría su residencia y tierras fértiles para su agricultura y ganadería, pero estaba todo este proyecto por hacerse, la parte norte occidental de Pichincha era una jungla, inhóspita, pero le garantizaría la tenencia de las tierras para que las trabajen. Se tomó la decisión y abordaron los helicópteros rumbo al occidente.

 Después de 30 minutos el helipuerto aterrizó sobre maderos, la gente desembarcó y pudo ver en su entorno, exuberante vegetación, y para ello llevaban herramientas de toda índole; hachas, machetes, barretas, alimentos, medicina para varios meses, hojas de zinc, medicamentos, insumo para acondicionar un techo, el promotor de esta aventura, estuvo junto a ellos varios días, luego regresó a la capital. Al cabo de dos semanas regresó con muchas raciones alimenticias, pera no esperó las reacciones de los colonos de querer regresar a su Loja de antaño, decían “Aunque sin comer estábamos mejor en nuestra Loja querida”. El señor Freire les decía “Voy a dar otro plazo, regreso después de un mes a llevarlos, pero vendrán otros”.

Representación de escenario en el cantón Pedro Vicente Maldonado. Foto generada por IA.

Regresó al mes, pero la reacción fue diferente, por todo lado se veía cultivo maíz, plátano café guineo, caña, lo recibieron con aplausos. Los habitantes perseverantes en la búsqueda de su progreso mejoraron sus condiciones de vida y la población había aumentado con varios coterráneos, la mayoría de los cantones de Loja, se habían organizado en cooperativas agrícolas, ganaderas. Mientras tanto los vehículos llegaban desde el cantón “Los  Bancos” y mejoró el  sistema de  vida de los  habitantes, hasta que El Plenario de las Comisiones permanentes expide la Ley de Creación del cantón Pedro Vicente Maldonado el 15 de Enero de 1992, se promulga la Ley el 24 de Enero del mismo año y se publicó el Registro Oficial Nro. 862 el 28 de Enero de 1992,desde aquella  fecha  han pasado por  la Alcaldía con obra de merecimientos  lojanos como el Ingeniero Walter Fabricio Ambuludí  Bustamante, el  Dr. Nelsón Largo Machuca, el Dr. Francisco Cueva Sarango, El Dr. Fredy Arrobo Arrobo, actual Alcalde e ingeniero Fabricio Ambuludí dos períodos consecutivos, nieto de un Lojano y finalmente sobrevive el primer concejal lojano, oriundo de Celica señor Gilberto Jumbo , igual que otros distinguido, reciban el homenaje de la Municipalidad de Celica en el aniversario de cantonización.

Representación de lojanos esperando víveres en el cantón Vicente Maldonado. Foto generada por IA.

Hago propicia la oportunidad para solicitarle al señor alcalde y a los señores Concejales designar a una avenida con el nombre del “MIGRANTE LOJANO”, ya que la bandera de Loja flamea el 18 de Noviembre en los cuatro puntos cardinales por la presencia de prestigiosos lojanos que añoran a su terruño y que el pasillo “ALMA LOJANA” lo anima a seguir triunfando.

Será un capítulo especial el desplazamiento de nuestros compatriotas al oriente que no se amilanaron ante la adversidad y que sólo la perseverancia, el esfuerzo y el trabajo les permitieron ver sus metas cumplidas en otros horizontes…