
Este 15 de marzo de 2024 se cumplen 2 años del trágico fallecimiento de una adolescente de 12 años de edad, tras ser arrastrada por la quebrada Las Apangoras, del barrio Chinguilanchi. Obras como embaulados quedaron en el olvido por las administraciones de turno, y las familias siguen sufriendo las consecuencias.
Tragedia
Las fuertes precipitaciones hacen que los ríos suban su caudal y que las pequeñas quebradas —que casi no tienen agua— crezcan.
El pasado martes 15 de marzo de 2022, la ciudad de Loja soportó torrenciales precipitaciones, lo que provocó el incremento —desmedido— de la quebrada Las Apangoras, ubicada en el barrio Chinguilanchi, norte de la ciudad de Loja, desencadenando que parte de la tubería de la urbanización Los Molinos de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) colapse, y el agua con material pétreo sea arrastrado por las calles, llevando consigo todo a su paso, incluso una casa de la ciudadela La Inmaculada; y la Estación Norte del Cuerpo de Bomberos, anegada.
En horas de la tarde de ese mismo día, Michelle Alexandra Quille Achupallas, de 12 años de edad, fue arrastrada por la quebrada en el barrio Chinguilanchi. Familiares y organismos de socorro como Policía Nacional, Fuerzas Armadas, Cuerpo de Bomberos, Secretaría de Gestión de Riesgos, de inmediato, iniciaron una minuciosa búsqueda, desde el punto donde cayó al afluente; sin resultados positivos.
Hallazgo
Las esperanzas de los padres no desvanecían, sumando amigos y allegados de la familia al rastreo.
Luis Antonio Tenezaca Maza, un vecino del lugar, se sumó a este periplo por su cuenta, pese a que los organismos de socorro le indicaron que no lo haga porque era peligroso.
En exclusiva a Diario Crónica, relató que esa tragedia la lleva impregnada en los recuerdos, porque se acuerda como si hubiese pasado recién —pese a que han transcurrido dos años—.
“La noche previa al jueves 17 de marzo, soñé que mientras caminaba por el río, junto a mi mascota llamada Luna, yo la encontraba, por lo que, desde las 09h00, a la altura del Bioparque Orillas del Zamora (Zoológico) empecé la búsqueda; no lleve a la perrita para evitar que otros canes le hagan daño”, dijo.
Con un improvisado bastón de madera caminaba por la orilla del río e iba levantando los palos, telas, plásticos y demás materiales. Agregó que, “tenía la corazonada de que la iba a hallar y continué con la búsqueda hasta que, aproximadamente a las 12h10, a escasos metros de la parada de buses del barrio Sauces Norte, la encontré en medio de una palizada. Me aseguré de que sea ella, luego llamé a una señora que pastaba las vacas, quien informó a los organismos de socorro”, añadió.
Unos 15 minutos después llegaron el Cuerpo de Bomberos, militares y Policía Nacional; acordonaron la escena y posterior realizaron el levantamiento del cadáver en presencia de sus padres, a quienes la tristeza los invadió.
Actualmente, cada 15 de marzo, los familiares celebran una misa en su honor, evocando su inesperada partida al seno del Creador.
Obras
Moradores del barrio Chinguilanchi, por cuyos predios pasa la quebrada Las Apangoras, señalaron que, tras la tragedia, las autoridades de diferentes entidades —entre estas del Municipio de Loja— les indicaron que iban a embaular el afluente, debido al riesgo para las personas.
“En mi caso, no estaba de acuerdo, por cuanto, los técnicos del Ayuntamiento local manifestaron que iban a requerir alrededor de 15 metros de lado y lado de la quebrada para efectuar los trabajos; eso nos dejaba casi sin terrenos en donde realizar los cultivos, actividad a la que nos dedicamos en el sector”, indicó Andrés Criollo.
Por su lado, el presidente de la urbanización Los Molinos de la UTPL, Bolívar Estrella Macas puntualizó a este medio de comunicación que, luego de analizar la situación, se percataron de que el canal realizado en el sector para el desfogue de aguas de la parte alta de la quebrada —es insuficiente—; el diámetro es muy pequeño para la cantidad de agua y de escombros que de repente se acumula en el sitio.
“Por muchas ocasiones, hemos tenido inconvenientes porque calle Miguel Cano Madrid, que culmina en la estación de bomberos, se inunda; siendo los más afectados los moradores de la urbanización y de la Av. Salvador Bustamante Celi”, acotó.
Ante la situación, “efectuamos un proyecto para la recanalización por donde cruza el agua, reunimos más de 600 firmas de respaldo con moradores de Los Molinos de la UTPL, Estancia Norte y Ciudadela La Inmaculada; e hicimos la gestión ante el Municipio de Loja, pero no se dio paso. Con la actual administración se replanteo esta problemática; sin embargo, nos indicaron que no poseen presupuesto”, subrayó.
El problema sigue latente e incluso la situación —con el pasar de los años— se va agravando, ya que la mayoría de las viviendas sufre de humedad y algunas presentan cuarteamientos en las paredes; además, en la Ciudadela La Inmaculada, el predio donde se ubicaba la casa destruida desde hace dos años —que tuvo que ser derribada—, fue abandonado por el riesgo para las personas. (I)
Dato
Alrededor de 30 familias, de la calle Miguel Cano Madrid, en Los Molinos de la UTPL, sufren los estragos de inundaciones con las fuertes lluvias.
