
En enero de 2023, en el barrio Santa Marianita, sector conocido como “El Pozo” de la ciudad de Macará, el Municipio con la presencia del obispo de Loja, monseñor Walter Heras Segarra, colocaron un monumento a San Antonio de Padua. Moradores subrayan el abandono de la imagen e incremento de personas de dudosa procedencia.
Elías Sotomayor, quien vive varias décadas en el barrio, señaló que —con gran entusiasmo y fe— colocaron a San Antonio e indicaron que le agregarían seguridades para su protección; pero han pasado los meses y “nadie viene a verlo, ni siquiera la iglesia católica”.
“En el sitio se colocó una bandera y en la punta del asta hay un letrero solicitando que se ubique una Unidad de Policía Comunitaria (UCP), debido a que pasadas las 19h00, hasta horas de la madrugada del siguiente día, el lugar se convierte en una discoteca clandestina —con presencia de decenas de personas—”, dijo.
Agregó que el escándalo impide dormir a las familias aledañas y, cuando llaman al ECU-911, la Policía Nacional arriba y solo logra despejar la zona por unas horas.
También han pedido a la Municipalidad de Macará la colocación de cámaras de seguridad, sin respuesta positiva, hasta el momento.
Hace un llamado a las autoridades a tomar cartas en el asunto para evitar que en el sitio siga creciendo la inseguridad. (I)
