Bandas de música de la provincia de Loja: Banda de la Brigada de Infantería No. 7 “Loja”

Leonardo Chamba H.

BANDA DE MÚSICA DE LA ZONA MILITAR DE LOJA. Banda de Música de la Zona Militar de Loja, año 1957.

Antecedentes. La primera banda militar que se organizó para cumplir con su función en la ciudad de Loja fue la del Batallón “Jaramijó” en el año 1938, bajo la dirección del maestro Segundo Cueva Celi, permaneciendo por el espacio de tres años. Luego, en 1941 se conformó la banda del Batallón “España”, que tuvo su sede al sur de la ciudad de Loja, en la infraestructura del cuartel conocido hoy como “Cabo Minacho”. Posteriormente, por pedido de las autoridades de Loja, en 1954 se organizó la banda de músicos de la Zona Militar de Cobertura No. 2, con la dotación de un instrumental usado y recolectado de bandas militares de otras plazas; posteriormente, esta agrupación pasó a denominarse como “Banda de Músicos de la VI Zona Militar”, luego, “Banda de Músicos de la VI Zona Territorial”, después de un tiempo, “Banda de Músicos de la IX División de Infantería”, y, en la actualidad, “Banda de Músicos de la VII Brigada de Infantería Loja”. Entre las actividades desplegadas constan las siguientes: participación en desfiles y en todos aquellos actos de carácter cívico-militar, tanto de la ciudad como de las cabeceras cantonales, cuando las autoridades la solicitaban; eventos sociales, tanto de la capital provincial, así como de cabeceras cantonales y parroquiales (Jaramillo Ruiz, BCE).

Además de lo anteriormente mencionado, recuerdo que, en la mitad del siglo pasado, aproximadamente entre los años 1955-1965, la Banda de Músicos de la Zona Militar ofrecía retretas en el parque central de Loja, al pie del monumento al filántropo Bernardo Valdivieso, a las 11h00 los días jueves y domingo, e incluso por las noches los domingos a partir de las 20h00, a la cual concurría mucho público, el mismo que, mientras escuchaba la música de la banda, paseaba por el parque degustando el delicioso canguil, que preparaban algunos emprendedores que ya había en aquel tiempo. También, la Banda asistía al estadio municipal a amenizar los partidos del campeonato local de fútbol, ubicándose cómodamente en el sector de tribuna, la cual tenía techo y asientos de madera, mientras que en el sitio de general no había cubierta y se había construido un graderío de cemento para que los espectadores puedan sentarse; era maravilloso escuchar a la Banda interpretar una tonada de música especial para acompañar a los jugadores cuando salían a hacer su saludo de presentación en el centro de la cancha y el público aplaudía ruidosamente. De igual manera, en otras ocasiones, cuando había partidos de básquetbol de carácter interprovincial, la Banda de la Zona Militar acudía a entretener al público antes del partido, al frente de la entrada de la escuela fiscal Miguel Riofrío, donde generalmente se efectuaban los partidos de básquet, porque no existían en ese tiempo coliseos cerrados en esta urbe. En otras ocasiones, la banda ofrecía música antes de empezar las funciones nocturnas de cine en los teatros Bolívar y Vélez, y, luego, los militares que deseaban podían ingresar en forma gratuita al sector de luneta.

Durante los desfiles de fechas cívicas, especialmente del 18 de Noviembre, a lo largo de la calle Bolívar se ubicaba un numeroso público. A la cabeza de las escuadras de soldados equipados se ubicaba el “cachiporrero”, luego la “Banda de Guerra” y detrás la Banda de músicos de la Zona Militar, tocando las marchas en forma alternada. El desfile se iniciaba desde el sector del cuartel Cabo Minacho, bajaba por la calle Bolívar hasta el parque central, donde se hallaba localizada la Tribuna, previamente armada, para la ubicación de las autoridades gubernamentales; cuando la cabeza del desfile arribaba hasta el parque central, la banda de músicos se detenía y se situaba en la calle, frente a la Tribuna, sector del teatro Vélez, para entonar la música de marcha, disminuyendo el compás para que, el cachiporrero y la banda de guerra puedan ejecutar en espléndida forma el “paso de parada”, conocido también como “paso de ganso”, lo cual era muy aplaudido por el público.