
En varios centros penitenciarios, los reos se alimentan una sola vez al día —debido a la escasez de productos—; aunque en las cárceles menos conflictivas, los militares organizaron a los presos para que cocinen su propia comida. En Loja, la situación es otra: la alimentación se distribuye con normalidad.
Circunstancias
Los presos de las cárceles de Pichincha, Cotopaxi, Imbabura, Carchi, Sucumbíos, Napo y Esmeraldas, llevan más de 8 días con escasez de alimentos; por el contrario, en el caso de Loja, hasta la fecha, no se reportan problemas para la alimentación de las Personas Privadas de la Libertad (PPL). La empresa CaterPro —encargada de este tema en Loja— abastece con normalidad, incluso la semana pasada arribó con vegetales y arroz para 8 días, así lo señaló el director del centro carcelario, Pedro Miguel Murgueytio Izquierdo.
Ellos (PPL) tienen las 3 comidas y quienes requieren dietas especiales, por enfermedad, de igual manera.
“Esta acción ha ocasionado que marquemos diferencia con centros similares en donde reos y familiares, reclaman los alimentos”, afirmó.
Además, hasta la fecha se mantiene la misma ruta impuesta desde enero de 2024, cuando se decretó estado de excepción al país y, pese a que culminó, las fuerzas del orden continúan en estos lugares. “Trabajamos dentro de la planificación que se realizó con el apoyo de la seguridad de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, por ello, hasta el momento no hay novedad”, acotó.
Hacinamiento
En otro ámbito, le preocupa el hacinamiento de la cárcel, en un 97%, por cuanto a la fecha existen 769 reos, en un lugar que solo tiene capacidad para 450. (I)
