
A la voz de “merecemos vivir con dignidad”, los residentes de El Rosal realizaron una marcha pacífica en el vestíbulo del Municipio de Loja, instando a la finalización del proyecto de pavimentación y cambio del sistema de alcantarillado pluvial y sanitario, originalmente programado para ser entregado en 2022, pero inactivo por más de 5 meses.
Circunstancias
Ante esta problemática, Gretty Gómez Flores, presidenta del barrio El Rosal, expone que, en un esfuerzo por ser escuchados por las autoridades locales, tanto el alcalde como representantes de los 10 barrio afectados, han mantenido múltiples encuentros. Lamentablemente, estas interacciones no han producido resultados positivos, pues la empresa SIMAR y el Municipio de Loja continúan “esquivando responsabilidades”.
Según la líder barrial, la máxima autoridad municipal ha asegurado que están llevando a cabo acciones para resolver la situación, incluso planteando la posibilidad de rescindir unilateralmente el contrato con SIMAR para ser ellos (Municipio de Loja), quien finalice la obra.
Sin embargo, desde la interrupción de los trabajos en diciembre de 2023, han surgido complicaciones que van más allá de la infraestructura vial. Estos contratiempos han generado impactos adversos en la salud de los residentes, debido al excesivo polvo presente en las calles. Dicha situación ha dificultado significativamente la movilidad tanto para conductores como para peatones y, además, los daños en las vías han ocasionado costosos desperfectos en los vehículos, que requieren grandes sumas de dinero para su reparación.
Gómez Flores recalca que las solicitudes para la continuación de las obras han sido constantes incluso en administraciones anteriores, pero hasta ahora no han sido atendidas, dejando a la comunidad en un estado de abandono.
La representante de El Rosal espera que los pedidos finalmente sean atendidos, pues el cansancio y el malestar frente a promesas incumplidas es palpable entre los residentes.
Sentir
Similar escenario se presenta en otro punto de la ciudad; Yerovy Antonio Mora, presidente de la ciudadela Pitas II, describe la situación como “muy deshonesta”, ya que en el barrio en el que vive, específicamente en la Avenida Arturo Armijos, los trabajos han sido abandonados por completo, lo que está generando serias consecuencias. En este contexto, solicita urgentemente la reanudación de estos trabajos, ya que actualmente enfrentan problemas como la presencia de aguas hervidas que emanan malos olores y representan riesgos para la salud de los habitantes. Además, señala la existencia de un socavón de considerable tamaño, el cual ha causado accidentes, incluyendo la pérdida de dos vidas el año pasado, quienes se movilizaban en motocicleta.
Ante esta situación crítica, Mora advierte que, de no recibirse soluciones reales, se verán obligados a tomar medidas legales para garantizar la seguridad y el bienestar de la comunidad. (I)
