
El año pasado, cientos de hectáreas de bosque —en la provincia— fueron consumidas por las llamas. Tras los incendios forestales ha pasado un largo tiempo y la ciudadanía ha emprendido la tarea de reforestar, como es el caso de los habitantes de la parroquia Yangana, cantón Loja.
Situación
Los incendios forestales son el fenómeno más destructivo de los bosques, porque —de la noche a la mañana— se pierde todo y la reforestación es compleja. En la provincia de Loja, en el 2023, se perdió más de 4.500 hectáreas de cobertura vegetal.
Uno de los lugares en que los incendios dejaron mayores estragos fue en la parroquia Yangana: sinfín de vegetación quedó reducida a cenizas.
El presidente del Gobierno Parroquial de Yangana, Cosme Ochoa Maldonado, afirmó que los sectores afectados fueron el Suro, Dictamos y Chicola, donde las llamas consumieron pastos de invernas y bosques de pino y eucalipto.
“En el caso de estos últimos, eran plantas sembradas años atrás, a través de un proyecto que nació con el Ministerio del Ambiente, y que estaban en entrando a la etapa de cosecha (tala)”, dijo.
Presume que los dueños de los terrenos, tras cortar los árboles, nuevamente, deberán volver a sembrar o utilizar esos predios para la agricultura.
Siembra
En cuanto a la pequeña afectación en la parte alta del Parque Nacional Podocarpus, un gran espacio se ha regenerado por la naturaleza, mientras que el resto está siendo reforestado por los habitantes de la parroquia, especialmente, en los sitios donde existe cuencas hídricas; así lo detalló Klever León, habitante del lugar.
Acotó que utilizan plantas propias de la zona como aliso, gauraro, higuerón, sauce, arabisco, huato, nogal, cedro, tara, entre otras especies. “Lo hacemos por nuestra cuenta, por cuanto el apoyo de las autoridades es nulo o muy limitado; nuestro propósito es volver a tener los bosques en un corto tiempo”, afirmó.
Sin culpables
El Código Orgánico Integral Penal (COIP), en su artículo 246, sanciona con prisión de 1 a 3 años a quien provoque directa o indirectamente incendios o instigue a realizarlos en los bosques nativos, plantados o páramos. En caso de muerte de una o más personas, la sanción será de 13 a 16 años de prisión.
Al habitante le preocupa, que pese ha existir indicios y conocer a los causantes de los incendios, hasta la fecha, todo sigue normal, es decir, no han sido denunciados por daños a las personas. (I)
